En octubre de 2025, Bitcoin alcanzó un valor nominal sin precedentes de más de $126,000, marcando un pico histórico. A pesar de este impresionante hito, la realidad ajustada a la inflación pinta un panorama menos optimista. Un análisis de Alex Thorn, el jefe de Galaxy Research, indica que cuando se ajusta al valor del dólar de 2020, Bitcoin no ha superado la marca de $100,000. Según Thorn, utilizando datos del Índice de Precios al Consumidor de EE. UU. (CPI), el pico ajustado a la inflación de Bitcoin se sitúa en solo $99,848. Esta revelación reaviva los debates sobre el “valor real” de Bitcoin en el mercado de criptomonedas.
El Verdadero Desempeño de Bitcoin Bajo la Sombra de la Inflación
Los datos del CPI del Departamento de Trabajo de EE. UU. destacan que la inflación sigue siendo un punto de presión significativo. Con la tasa de inflación anual de noviembre fijada en 2.7%, el costo de bienes y servicios ha aumentado aproximadamente 1.25 veces desde 2020. Esto implica que el poder adquisitivo de un dólar ha disminuido en alrededor del 20%. Por lo tanto, el valor récord de Bitcoin en dólares no equivale a un aumento robusto en términos reales.

Simultáneamente, el Índice del Dólar de EE. UU. (DXY) disminuyó un 11% durante 2025, cayendo a 97.8, lo que indica el debilitamiento del dólar frente a las monedas globales. El nivel de septiembre de 96.3 se registró como el más bajo en tres años. Los expertos sugieren que este escenario conduce a los inversores hacia estrategias conocidas como “comercio de erosión monetaria”, donde recurren a activos como Bitcoin, caracterizados por una oferta limitada, para protegerse contra la devaluación de las monedas fiduciarias.
Movimientos Institucionales y Divergencia del Mercado
En medio de estas discusiones, un análisis de VanEck arroja luz sobre otra perspectiva. La compañía sugiere que las recientes caídas de Bitcoin no son crashes, sino más bien reinicios saludables del mercado. A pesar de las disminuciones observables en los datos en cadena y la participación de los mineros, limpiar posiciones apalancadas excesivas finalmente fortalece la liquidez a largo plazo. Una notable divergencia en los comportamientos de los inversores es visible: mientras que se producen salidas de productos cotizados en bolsa, las adquisiciones agresivas de Bitcoin en balances corporativos son notables.
Además, los nuevos borradores sobre regulaciones criptográficas en los Estados Unidos y Europa están creando volatilidad en las expectativas de precios para 2026. Algunos analistas anticipan que debido a la incertidumbre regulatoria, Bitcoin podría retroceder al nivel de $65,000, mientras que los inversores a largo plazo mantienen sus posiciones. Esto refleja períodos del pasado marcados por la “capitulación de mineros” y el bajo apetito por el riesgo antes de la estabilización de precios.
En conclusión, el pico ajustado a la inflación de Bitcoin por debajo de $100,000 ofrece una perspectiva más realista en lugar de debilitar su papel como “reserva de valor”. Los análisis utilizando valores reales en lugar de cifras nominales ayudan a guiar a los inversores hacia expectativas más saludables. A pesar de las fluctuaciones a corto plazo, el interés institucional sostenido sigue siendo un motor clave que respalda la narrativa a largo plazo de Bitcoin.


