Las preocupaciones persistentes sobre la resiliencia de Bitcoin frente a las computadoras cuánticas son especialmente pronunciadas para millones de monedas inactivas almacenadas en billeteras antiguas. La mayor vulnerabilidad se centra en los 1.1 millones de BTC, ahora valorados en alrededor de $84 mil millones, que se cree están bajo el control de Satoshi Nakamoto. Los expertos advierten que, si surgieran computadoras cuánticas lo suficientemente potentes, podría ser viable acceder a las claves privadas de estas direcciones históricas y mover sus saldos.
Debate Sobre Actualizaciones de Software Propuestas y BIP-361
Para contrarrestar esta amenaza, el enfoque más discutido implica un soft fork que prevendrá cualquier transacción futura desde tipos de direcciones antiguas riesgosas en la red. Esto potencialmente requeriría que todos los saldos heredados se transfieran a nuevas billeteras resistentes a cuánticos. En abril, el renombrado desarrollador de Bitcoin, Jameson Lopp, y su equipo de cinco miembros propusieron BIP-361, una solución destinada a implementar tal migración en un plazo de cinco años y congelar cualquier moneda no transferida.
Sin embargo, esta idea presenta un dilema único porque también incluye direcciones intactas con propietarios desconocidos, lo que podría forzar a individuos como Satoshi Nakamoto u otros holders históricos a aclarar públicamente sus identidades e intenciones.
Dan Robinson de la firma de inversión Paradigm observó que las propuestas actuales ya sea socavan la seguridad contra ataques cuánticos o arriesgan violar los derechos de propiedad de los propietarios de direcciones inactivas.
PACTs: Demostrar Propiedad sin Gastar
Para abordar estos problemas, Dan Robinson de Paradigm introdujo el concepto de Timestamps de Control de Dirección Probable (PACTs). Los PACTs permiten a un propietario de dirección demostrar criptográficamente que controla una billetera en una fecha específica, utilizando un timestamp, sin gastar ninguna moneda o revelar información sensible al público.
El proceso implica crear una sal secreta (datos aleatorios) y generar una prueba de propiedad utilizando el estándar BIP-322, que permite la firma de direcciones sin mover monedas. Esta prueba y la sal se timestamp eximen conjuntamente como una única transacción en lotes registrada en la blockchain, utilizando el servicio gratuito OpenTimestamps en Bitcoin. Los archivos de la sal y la prueba permanecen estrictamente privados.
Si la red de Bitcoin alguna vez congela direcciones heredadas recordarían la propuesta BIP-361, los holders podrían activar una prueba de conocimiento cero basada en STARK como método de recuperación. El protocolo STARK se considera resistente a cuánticos, lo que podría ser un salvaguarda potencialmente robusto para el futuro.
Compatibilidad con BIP-32 y Limitaciones Técnicas
Esta solución puede ayudar a los propietarios de billeteras determinísticas creadas bajo el estándar BIP-32, que ha estado en vigor desde 2012. Sin embargo, la mayoría de las direcciones de Satoshi Nakamoto son anteriores a este estándar, lo que significa que el nuevo mecanismo puede no cubrir todas las cuentas heredadas. Robinson advirtió que habilitar la verificación STARK en Bitcoin requeriría un nuevo soft fork así como una aprobación amplia de la comunidad. La infraestructura existente también necesitaría actualizaciones significativas, especialmente en relación con transacciones multisig, contratos inteligentes complejos e integración de billeteras hardware.
Otro desafío es que este protocolo solo funcionaría si Satoshi—o quien tenga las claves correspondientes—participa activamente. Si Satoshi realmente ha desaparecido y las claves se han perdido para siempre, las únicas opciones que quedan son congelar esas monedas o arriesgarse a que sean víctimas de un ataque cuántico en el futuro.
En conclusión, aunque los PACTs presentan una alternativa novedosa en el debate continuo sobre las direcciones congeladas, sigue siendo incierto si Satoshi u otros sobresalientes holders iniciales alguna vez utilizarán este método.


