La firma de seguridad blockchain AmericanFortress ha publicado un documento que presenta un nuevo enfoque para la resistencia cuántica en las carteras de criptomonedas, argumentando que los usuarios pueden no necesitar migrar direcciones o rotar claves para mantenerse seguros en un mundo post-cuántico.
Computación cuántica y el desafío de la migración
La computación cuántica ha sido identificada durante mucho tiempo como un riesgo potencial para las criptomonedas. Si se desarrollara una computadora cuántica lo suficientemente potente ejecutando el algoritmo de Shor, podría derivar claves privadas a partir de claves públicas, socavando así la seguridad de prácticamente todas las carteras existentes. La respuesta estándar a este escenario ha implicado migrar activos y cambiar direcciones de carteras para emplear criptografía segura cuántica.
Sin embargo, la escala de la migración de direcciones presenta obstáculos significativos. Muchos activos de criptomonedas, como los 1.1 millones de BTC de Satoshi Nakamoto y otras tenencias inactivas, no se han movido durante años. Es poco probable que los titulares de estos activos sean localizables o tomen medidas a tiempo, lo que resultaría en fondos vulnerables incluso si se intentan migraciones a gran escala.
Prueba de Conocimiento Cero de la Procedencia de la Semilla
El documento de AmericanFortress introduce ZKPoSP, o Prueba de Conocimiento Cero de la Procedencia de la Semilla, como una solución. En lugar de firmar transacciones con una clave privada, las carteras utilizarían pruebas de conocimiento cero para demostrar el conocimiento de la frase semilla subyacente sin exponerla. Dado que cada dirección en una cartera se genera a partir de esta semilla, la prueba confirma el control sobre la cartera manteniendo los datos sensibles seguros.
Las transacciones dependerían de nodos que verifican estas pruebas, no de firmas criptográficas tradicionales. Como resultado, las direcciones de las carteras podrían permanecer sin cambios, ya que las claves públicas no servirían más como el método principal para autorizar transacciones. Los autores afirman que no se necesitaría migración de direcciones ni registro de claves bajo este sistema.
Al eliminar las firmas en favor de las pruebas de conocimiento cero, las carteras podrían proteger los fondos sin alterar las direcciones existentes, evitando la necesidad de migración en un escenario de ataque cuántico.
Se ofrece una propuesta secundaria, denominada QBIP32, para proporcionar derivación de claves segura cuántica a través de diferentes estándares criptográficos. Bitcoin y Ethereum usan la curva secp256k1, mientras que Solana se basa en Ed25519. QBIP32 tiene como objetivo unificar la generación de pruebas seguras cuánticas independientemente del tipo de red. El documento señala que estándares actuales como BIP32 y SLIP-10 ya permiten estas pruebas de conocimiento cero, por lo que la mayoría de las carteras existentes no requerirían cambios inmediatos.
Diccionario mini: Prueba de conocimiento cero (prueba ZK), un método criptográfico por el cual una parte demuestra a otra que una declaración es verdadera sin revelar ninguna información más allá de la validez de la declaración misma. Las pruebas ZK se utilizan cada vez más en blockchain para mejoras de privacidad y seguridad.
Implementación y próximos pasos
El enfoque de AmericanFortress sigue siendo teórico. La compañía señala que la protección total contra ataques cuánticos es actualmente una cuestión de conjetura ya que todavía no existe una computadora cuántica capaz de romper la criptografía contemporánea.
Una adopción más amplia también enfrenta obstáculos técnicos y comerciales. Para que el protocolo propuesto sea efectivo, tanto los nodos de blockchain como los proveedores de carteras deben actualizar su software para soportar el nuevo sistema de pruebas. Solo después de amplias actualizaciones de la red y del software de carteras los usuarios finales podrían permanecer protegidos sin tomar medidas independientes. AmericanFortress ha presentado una patente para la tecnología y está ofreciendo kits de desarrollo de software (SDK) bajo una licencia comercial, posicionándose para beneficiarse de la futura adopción.
La arquitectura propuesta requiere actualizaciones coordinadas tanto de software de carteras como de redes blockchain antes de que los usuarios puedan beneficiarse de protecciones cuánticas sin intervención manual.


