Bitcoin ha llamado recientemente la atención al acercarse a la marca de $80,000, pero los analistas están preocupados acerca de la sostenibilidad de este repunte debido a la actividad de negociación reducida y al débil interés en los derivados. Markus Thielen, Jefe de Investigación en 10x Research, destacó la desconexión entre la acción del precio y la participación general del mercado en su último informe semanal. Thielen señaló que Bitcoin subió un 4.7% la semana pasada, pero los datos subyacentes pintan un panorama más cauteloso.
Volúmenes de negociación debilitándose
Los datos muestran que el volumen de negociación semanal de Bitcoin sigue siendo un 17% inferior al promedio histórico. Ethereum ha experimentado una disminución aún más pronunciada, con el volumen de negociación de ETH cayendo un 20%. Las tasas de financiación, que a menudo se consideran un indicador de apalancamiento en el mercado, también se han vuelto decididamente negativas. Según Thielen, las tasas de financiación vieron una caída del 6.8%, alcanzando algunos de los niveles más bajos registrados. El volumen de negociación agregado disminuyó en un 33%, llevándolo al cuartil inferior. Esto sugiere que el reciente repunte de precios ha sido impulsado principalmente por compras al contado y cobertura de cortos, mientras que las posiciones apalancadas son cada vez menos frecuentes a medida que los inversores buscan menor riesgo.
Esta distinción es crítica, ya que las compras al contado tienden a ser más estables y a menudo reflejan demanda institucional, pero no siempre generan el impulso típico visto en mercados alcistas. Como resultado, la continua disminución en el volumen de negociación no logra proporcionar el tipo de energía del mercado que normalmente impulsa una fuerte tendencia alcista.
Interés institucional y entradas de ETF
En el frente institucional, el sentimiento sigue siendo generalmente positivo. Los fondos cotizados en bolsa centrados en Bitcoin han registrado entradas netas durante nueve días consecutivos, con un total de $2.5 mil millones agregados solo en abril. Además, la proporción de Bitcoin dentro de la capitalización de mercado total de criptomonedas ha aumentado al 60%, lo que indica que el capital se está concentrando en Bitcoin en lugar de en otros activos digitales.
A pesar de esto, Thielen considera que la postura actual del mercado es frágil. Su informe señala que la mayoría de los participantes se han desplazado hacia la espera, con negociaciones moderadas y tasas de financiación negativas reflejando más indecisión y cautela que optimismo abierto.
Expectativas del mercado y posibles catalizadores
Los mercados de derivados respaldan esta perspectiva cautelosa. En la negociación de opciones, la volatilidad ha caído al cuartil más bajo de su rango histórico, y la mayoría de los inversores esperan una acción de precios estable en la próxima semana. El informe también destaca que, aunque las lecturas del sentimiento del mercado son altas, la actividad real parece atenuada.
La situación es aún más moderada en el lado de Ethereum, donde el volumen de negociación ha caído más del 50% y el apetito por el riesgo en posiciones de derivados sigue siendo débil. Thielen comentó que la caída en los volúmenes subraya la desconfianza persistente y la participación extremadamente limitada.
Aún así, no hay una expectativa fuerte de una caída aguda del mercado. La ausencia de posiciones largas fuertemente apalancadas limita el riesgo de liquidaciones forzadas en caso de una repentina caída. Thielen señala que si surge un catalizador a corto plazo, podría seguir un fuerte movimiento ascendente, aunque esto probablemente dependería de eventos macroeconómicos fuera de la esfera cripto.
“El mercado ha pasado de una fase de negociación activa a una en la que la mayoría de los participantes están esperando al margen; los bajos financiamientos y volúmenes suelen señalar vacilación,” enfatiza el informe.
En resumen, aunque el impulso ascendente de Bitcoin sigue intacto, la participación general del mercado es débil. Los expertos creen que los eventos macroeconómicos externos podrían jugar un papel decisivo en dar forma a la dirección a corto plazo del mercado cripto.


