Un nuevo borrador de la Ley de Claridad, ahora en discusión en el Congreso de EE.UU., ha provocado un amplio debate dentro de la industria de las criptomonedas, particularmente sobre las nuevas restricciones dirigidas a las stablecoins. En un análisis publicado por 10x Research, los expertos advierten que la legislación propuesta podría tener impactos de gran alcance en el ecosistema de finanzas descentralizadas (DeFi), así como en proyectos que emiten una gama de tokens digitales.
La prohibición de rendimientos de stablecoins genera preocupaciones
El proyecto de ley propuesto prohibiría explícitamente ganar intereses, recompensas o retornos similares de las tenencias de stablecoins. Si se promulga, esta medida impediría efectivamente que las personas utilicen las stablecoins como instrumentos de ahorro en la cadena, restringiendo su uso principalmente a funciones de phace. Como resultado, las stablecoins dejarían de ser una herramienta para la generación de rendimientos y se reubicarían principalmente como vehículos de phace.
Markus Thielen, fundador de 10x Research, interpretó este desarrollo como una “recentralización del rendimiento”. Thielen argumenta que, si el borrador se convierte en ley, los beneficios de los rendimientos de stablecoins probablemente quedarían limitados a bancos tradicionales y fondos de mercado regulados. Esto, cree, reduciría el espacio competitivo para plataformas operando dentro del propio ecosistema cripto, empujándolas más allá del mercado de servicios basados en rendimientos.
Aunque la propuesta inicialmente parece perjudicar más a los actores centralizados, el análisis señala que las plataformas DeFi no escaparían al alcance de estas nuevas reglas. Thielen sostiene que, aunque restringir las plataformas centralizadas podría, en teoría, llevar a los usuarios hacia alternativas DeFi, tal migración podría no ser prácticamente viable bajo el régimen propuesto.
Se ven mayores riesgos para los protocolos DeFi
Es importante destacar que el borrador legislativo indica que su alcance podría extenderse más allá de los actores centralizados para abarcar también interfaces y modelos de tokens dentro de DeFi. En los casos donde los protocolos ofrecen compartir tarifas, recompensas u otros beneficios a los tenedores de tokens, estos arreglos podrían caer bajo el escrutinio de los reguladores, sometiéndolos a los mismos requisitos estrictos que las entidades centralizadas.
Destacado en el análisis de 10x Research, las principales plataformas DeFi como Uniswap y dYdX, junto con proyectos enfocados en préstamos como Aave, podrían enfrentar restricciones más estrictas en la distribución de valor y las operaciones si la medida entra en vigor. Según el informe, esto podría reducir la flexibilidad operativa, disminuir los volúmenes de transacciones y debilitar la demanda de tokens nativos vinculados a estos protocolos.
Por otro lado, los cambios legislativos podrían introducir ciertas ventajas para algunos participantes de la industria. Una integración más estricta de las stablecoins con redes de phace establecidas, por ejemplo, podría otorgar una ventaja competitiva a proveedores de infraestructura como Circle, que ya están profundamente integrados en los procesos de phace.
“Desde un punto de vista estructural, esta legislación podría ser favorable para empresas de infraestructura como Circle, ya que fortalece la posición de las stablecoins en los servicios de phace,” comentó Thielen.
Si el proyecto de ley de la Ley de Claridad finalmente se convertirá en ley sigue siendo incierto. Sin embargo, el debate en curso sobre estas nuevas regulaciones señala el potencial de cambios duraderos en los modelos de negocio y flujos de valor a través del sector de las criptomonedas.


