En la Semana Blockchain de París 2026, Markus Infanger, uno de los principales ejecutivos de productos de Ripple, abordó los principales obstáculos que impiden a las grandes instituciones financieras mover sumas significativas hacia las redes blockchain. A pesar de años de avances tecnológicos e interés creciente en el sector, Infanger explicó que la mayoría de los grandes bancos y compañías de phaces siguen siendo muy cautelosos al transferir fondos a gran escala utilizando infraestructura blockchain.
Preocupación principal para los bancos: Confianza y escala
Infanger señaló que, si bien las instituciones financieras tradicionales han probado sistemas de phace basados en blockchain en proyectos piloto selectos y regiones específicas, persisten las reservas cuando se trata de mover cantidades sustanciales, a veces superando los $1,000 millones en una sola transacción. Enfatizó que estas organizaciones esperan una confiabilidad completa y una operación impecable cuando tratan con transacciones que involucran miles de millones de dólares.
Para muchos bancos y proveedores de phaces, los sistemas financieros heredados pueden ser ineficientes y engorrosos en ocasiones, pero siguen siendo mecanismos profundamente confiables sujetos a una regulación estricta. En consecuencia, el ritmo gradual de migración de sistemas establecidos a soluciones blockchain se puede atribuir en gran medida al tiempo necesario para construir nuevas bases de confianza en torno a estas innovaciones.
“A menudo escuchamos que el viejo sistema es confiable”, señaló Infanger, destacando una preocupación generalizada en los círculos de finanzas tradicionales.
Las barreras institucionales, no técnicas, son las mayores
A pesar de que los bancos ahora ofrecen a sus clientes interfaces digitales modernas, Infanger subrayó que la infraestructura fundamental detrás de esas transacciones a menudo data de la era pre-internet. Como consecuencia, se estima que entre $3 billones y $5 billones en flujos financieros globales se bloquean efectivamente cada año debido al riesgo de crédito, retrasos en los asentamientos y la necesidad de reservas de liquidez.
Este tipo de ineficiencias estructurales no son problemas puramente técnicos; también representan costos derivados directamente de la forma en que opera el sistema tradicional.
Ripple y la nueva hoja de ruta de la industria
La estrategia a mediano y largo plazo de Ripple es crear una capa de liquidación de nueva generación en el XRP Ledger que permita phaces transfronterizos instantáneos y de bajo costo. Sin embargo, como destacó Infanger, la verdadera escalabilidad es más que solo velocidad de transacción y tarifas: depende fundamentalmente de si las instituciones financieras pueden confiar plenamente en estos nuevos sistemas al mover grandes volúmenes bajo un estricto escrutinio regulatorio.
En lugar de buscar un reemplazo completo de tecnologías heredadas y modernas, Ripple se está enfocando cada vez más en la interoperabilidad. El objetivo es construir puentes entre las redes financieras convencionales y la infraestructura basada en blockchain, permitiendo que ambos sistemas trabajen juntos en armonía.
Este enfoque no es exclusivo de Ripple, sino que refleja una tendencia más amplia de la industria. La expectativa predominante es que las redes de phaces globales evolucionarán a través de una convergencia gradual, con la tecnología blockchain sirviendo como una herramienta complementaria para respaldar los trillones de dólares que ya fluyen a través de los sistemas existentes.
La conclusión central del evento de París es clara: aunque la infraestructura blockchain de actores como Ripple puede estar técnicamente lista, el factor decisivo sigue siendo la capacidad de establecer una verdadera confianza institucional.


