Goldman Sachs reveló recientemente los números de sus inversiones en criptomonedas en su informe 13F para el cuarto trimestre de 2025. El informe reveló que el portafolio del banco contiene activos digitales valorados en un total de $2.36 mil millones. Esta considerable suma comprende aproximadamente $1.1 mil millones en Bitcoin, $1 mil millones en Ethereum, $153 millones en XRP y $108 millones en Solana. A pesar de esta inversión sustancial, las criptomonedas representan solo el 0.33% del total del portafolio del banco.
Las Notables Inversiones en XRP del Banco
Goldman Sachs se destaca entre los bancos líderes en los EE. UU. por sus posiciones significativas en activos relacionados con criptomonedas, sin embargo, la participación total de criptomonedas en su portafolio sigue siendo relativamente modesta. Un análisis detallado de los datos muestra que una gran parte de sus inversiones en XRP se gestiona a través de fondos cotizados en bolsa (ETFs). Estos ETFs de XRP ascienden a aproximadamente $152 millones.
Comentarios sobre la cantidad en los ETFs de XRP sugieren que las señales de compra institucional se han hecho evidentes, marcadas por transacciones de alto volumen en tiempos recientes.
Los ETFs de XRP en los EE. UU. ahora tienen más de $1.04 mil millones en activos netos, habiendo comenzado a comerciar hace 56 días con solo cuatro sesiones reportando salidas. Este interés constante refleja el compromiso institucional continuo en el mercado.
Como un banco de inversión prominente a nivel mundial, Goldman Sachs ofrece servicios de asesoramiento en áreas como fusiones, mercados de capital y reestructuración, principalmente atendiendo a instituciones públicas y grandes corporaciones. A principios de 2026, el valor total de los activos bajo su gestión alcanzó los $3.6 billones. El banco también se involucra en actividades de comercio, gestión de activos y gestión de portafolios.
Cambio de Postura sobre Bitcoin y Criptomonedas
Históricamente, Goldman Sachs exhibió una postura cautelosa hacia Bitcoin y activos digitales similares. Antes de 2020, sus ejecutivos y equipos de investigación frecuentemente describían el Bitcoin como un instrumento especulativo con atractivo limitado desde una perspectiva de finanzas tradicionales.
Durante ese tiempo, sus evaluaciones enfatizaban la inapropiación de las criptomonedas para portafolios conservadores, destacando preocupaciones sobre la volatilidad de precios y los riesgos regulatorios. Sin embargo, el período posterior a 2020 marcó un aumento sustancial en el interés institucional, lo que llevó al banco a alterar, en cierta medida, su estrategia.
Goldman Sachs reabrió su mesa de negociación de criptomonedas, inició el acceso a productos derivados y publicó análisis sugiriendo que Bitcoin podría actuar como un posible refugio contra la inflación. No obstante, el banco continuó evitando consolidar estos activos como una clase principal.
Las caídas de precios de criptomonedas en 2022 llamaron la atención sobre los riesgos de infraestructura y contraparte. Recientemente, Goldman Sachs ha adoptado un enfoque cauteloso en el mercado de criptomonedas, enfocándose en ETFs y proyectos de tokenización. A pesar de sus estrategias en evolución, el banco aún considera las criptomonedas como inversiones predominantemente especulativas.


