Los recientes avances en la investigación han intensificado el debate sobre la seguridad a largo plazo de Bitcoin, con el Instituto de Políticas de Bitcoin advirtiendo que los avances en computación cuántica han acortado el tiempo previsto para las actualizaciones necesarias de la red. El instituto, que se concentra en políticas públicas y análisis técnicos relacionados con Bitcoin, ha publicado un nuevo informe que analiza las implicaciones para los cimientos criptográficos de la principal criptomoneda y los esfuerzos continuos para abordar amenazas emergentes.
Los avances en computación cuántica reducen los umbrales de ataque potenciales
El informe del Instituto de Políticas de Bitcoin se basa en dos importantes documentos de investigación publicados por Google y el Instituto de Tecnología de California. Estos estudios desafían suposiciones previas sobre los recursos computacionales requeridos para comprometer la encriptación de Bitcoin, que sustenta la seguridad de las transacciones en toda la red.
Las estimaciones tradicionales colocaban el número necesario de bits cuánticos (qubits) en alrededor de 10 millones para un ataque práctico usando el algoritmo de Shor. Sin embargo, el nuevo análisis sostiene que los últimos descubrimientos han reducido ese número necesario a menos de 500,000 qubits, con algunos hallazgos de Caltech y la Universidad de California, Berkeley, sugiriendo que podría caer aún más a un rango de 10,000 a 26,000 qubits para sistemas especializados.
Los dos estudios adoptaron enfoques divergentes: uno priorizando los avances en software y el otro centrado en hardware, pero ambos concluyeron que la barrera para un ataque cuántico potencial es sustancialmente menor de lo que se creía anteriormente. A pesar de estos desarrollos, el Instituto de Políticas de Bitcoin enfatizó que los procesadores cuánticos del mundo real, como el chip Willow de Google con poco más de 100 qubits, están lejos del nivel necesario para poner en peligro la criptografía de Bitcoin.
El instituto señaló que, aunque actualmente no hay una amenaza cuántica inmediata para el protocolo, estos hallazgos presionan a la comunidad de Bitcoin para acelerar los preparativos y mantener su enfoque en la planificación de seguridad a largo plazo.
Los desarrolladores avanzan hacia soluciones resistentes a la computación cuántica
En respuesta a los riesgos emergentes, los desarrolladores de Bitcoin han priorizado el avance de propuestas como BIP-360. El instituto describe esta iniciativa como una de las áreas más activas en el trabajo técnico de la red, introduciendo un nuevo formato de dirección que oculta las claves públicas durante las transacciones, reduciendo así las vulnerabilidades a ataques basados en cuántica.
Una red de prueba dedicada para estos cambios se lanzó en marzo y ya ha visto la participación de más de 50 mineros y más de 100 criptógrafos, reflejando la postura proactiva de la comunidad y el consenso técnico. El informe también apunta a la actualización Taproot de Bitcoin, implementada en 2021, que ofrece características flexibles que respaldan la integración de criptografía resistente a cuántica a medida que la red evoluciona.
El debate también se enmarca dentro de un contexto de política más amplio. El Instituto Nacional de Estándares y Tecnología desveló nuevos estándares criptográficos post-cuánticos en 2024, ofreciendo una base para que las criptomonedas y las agencias federales mejoren la resistencia futura. El gobierno de EE. UU. ha asignado una fecha límite para 2035 para que sus agencias adopten medidas seguras contra cuántica y se informa que Google apunta a estar listo internamente para 2029.
El instituto observó que el modelo descentralizado de Bitcoin presenta un desafío central, ya que las actualizaciones de la red requieren adopción voluntaria generalizada. A diferencia de las instituciones tradicionales, los desarrolladores y mineros deben alcanzar un consenso orgánico para implementar mejoras de seguridad.
No obstante, las actualizaciones históricas sugieren que la acción colectiva es posible cuando los incentivos se alinean entre las partes interesadas. El informe concluye que, aunque la amenaza cuántica no es inmediata, la atención se está desplazando hacia encontrar un consenso sobre el camino a seguir y garantizar una seguridad sólida para el futuro.
Mientras tanto, Avihu Levy de StarkWare ha propuesto un nuevo método “Quantum Safe Bitcoin”, que apunta a proteger las transacciones con criptografía basada en hash y mantener la compatibilidad con la red actual, todo sin requerir cambios en el protocolo.


