El interés en los activos digitales en América Latina está evolucionando rápidamente, con un notable aumento de usuarios que convierten sus fondos en stablecoins. Las crecientes presiones económicas, la persistente alta inflación y la depreciación de las monedas locales se citan como los principales impulsores de este cambio en el panorama criptográfico de la región.
Aumento de la preferencia por las stablecoins
Según el informe de Adopción de Criptomonedas 2025 de Bitso, el 40% de las compras de criptomonedas en América Latina ahora involucran stablecoins vinculadas al dólar estadounidense, mientras que BTC representa solo el 18% de las transacciones. Los activos digitales vinculados al dólar como Tether USDt y USDC ocupan los primeros lugares en la preferencia de los usuarios. El informe se basa en datos de transacciones de los 10 millones de usuarios individuales de Bitso y marca la primera vez que los volúmenes de comercio de stablecoins han superado a los de Bitcoin en América Latina.
El informe de Bitso enfatiza: “BTC sigue siendo la principal reserva de valor digital a largo plazo en América Latina”. En 2025, BTC se mantuvo en el 52% de las carteras de criptomonedas en toda la región, mostrando solo una leve disminución respecto al año anterior.
Dolarización digital y alternativas financieras
Los hallazgos reflejan una creciente tendencia entre los usuarios de la región a buscar equivalentes al dólar estadounidense como protección contra la inestabilidad financiera. Las stablecoins están surgiendo como herramientas prácticas para preservar el valor y realizar phaces en naciones que enfrentan una inflación desbocada y un acceso limitado a la banca tradicional. El dominio global del dólar estadounidense como medio de intercambio, respaldado por la estabilidad comparativa de los bancos centrales, continúa impulsando el atractivo de estos activos digitales.
Los datos de Bitso revelan además que los usuarios no solo están invirtiendo en stablecoins, sino que también dependen de ellas para operaciones comerciales, phaces y transferencias transfronterizas. A nivel mundial, el ecosistema de stablecoins ha alcanzado un valor total de $320 mil millones. En América Latina, su adopción satisface necesidades diarias como proteger ahorros, realizar phaces y enviar dinero al extranjero.
Iniciativas regionales y posición de Bitcoin
Los desarrollos locales están impulsando el crecimiento del mercado de stablecoins. En abril, el gigante del comercio electrónico de Brasil, Mercado Libre, lanzó una stablecoin nativa llamada Meli Dollar, facilitando las transferencias de dinero transfronterizas entre Brasil, México y Chile. A principios de año, la compañía descontinuó su moneda digital anterior, Mercado Coin. Estos proyectos reflejan una creciente demanda de soluciones financieras fuera de los canales bancarios convencionales.
A pesar de una reducción en su participación de transacciones, BTC mantiene su estatus como principal vehículo de ahorro a largo plazo en América Latina. En 2025, BTC permaneció en las carteras de la mayoría de los inversores cripto de la región, manteniendo un 52% de participación. Muchos usuarios continúan confiando en BTC por su descentralización, suministro limitado y su resistencia como reserva de valor a pesar de las fluctuaciones de precios.
Un análisis reciente de MarketVector señala que BTC no solo rivaliza con el oro en su acción de precios sino también en sus atributos fundamentales. Ambos activos comparten cualidades como escasez, descentralización y suministro finito, lo que los hace atractivos para la preservación de la riqueza a largo plazo.
BTC experimentó significativas fluctuaciones de precios en 2025, con valores que se dispararon por encima de los $126,000 en octubre antes de corregirse abruptamente a alrededor de $60,000.
En conjunto, estos desarrollos sugieren que puede estar abriéndose un nuevo capítulo para la adopción de monedas digitales en América Latina. Con los cambios económicos y tecnológicos en curso, los usuarios de la región se están moviendo constantemente hacia nuevas alternativas financieras.


