Los legisladores brasileños han reavivado el debate sobre una propuesta amplia para establecer una Reserva Estratégica Soberana de Bitcoin (RESBit), con el objetivo de comprar hasta un millón de Bitcoin durante un periodo de cinco años. El objetivo declarado de la iniciativa es diversificar las reservas financieras de Brasil mientras se incorpora formalmente el Bitcoin en la política financiera respaldada por el estado del país. Si se promulga, esto podría colocar a Brasil entre las naciones líderes del mundo en tenencias oficiales de criptomonedas, impulsando un posible cambio en su panorama fiscal.
Las Provisiones Principales del Proyecto
La legislación, presentada a la Cámara de Diputados por el Diputado Federal Luiz Gastão, presenta una hoja de ruta para la adquisición estatal por fases de al menos un millón de Bitcoin. Las medidas clave en el proyecto incluyen la prohibición de vender activos criptográficos incautados, exigiendo en cambio que dichos activos permanezcan bajo gestión pública. También propone incentivos para que las instituciones públicas minen y almacenen Bitcoin, y da cabida a la recaudación de ciertos impuestos en Bitcoin, allanando el camino para la adopción de criptomonedas dentro de las transacciones gubernamentales oficiales.
Transparencia y Seguridad en el Primer Plano
La transparencia se erige como un pilar central en el marco propuesto. El proyecto de ley requiere la divulgación pública completa del número de Bitcoins en el fondo RESBit, con informes regulares a través de plataformas digitales para garantizar la supervisión en tiempo real por parte de los ciudadanos. La ley también exige que el gobierno emplee prácticas de seguridad aceptadas internacionalmente, como el uso de “carteras frías” y protocolos de firma múltiple, para salvaguardar los activos, haciendo especial énfasis en rigurosos estándares de protección de activos.
Las Experiencias Internacionales Ofrecen una Hoja de Ruta
Si Brasil adopta este enfoque, se uniría a un grupo selecto de países que retienen Bitcoin como parte de sus reservas oficiales. El ejemplo de mayor perfil hasta la fecha es El Salvador, donde la administración del Presidente Nayib Bukele ha acumulado más de 7,560 Bitcoin para las arcas del estado. Aunque El Salvador suavizó el estatus de curso legal de Bitcoin después de negociaciones con el Fondo Monetario Internacional, continúa comprando Bitcoin y ha diversificado las estrategias de custodia por razones de seguridad.
En los Estados Unidos, las deliberaciones federales en torno al llamado Acta BITCOIN, que se espera llegue al Congreso a principios de 2025, podrían llevar a una reserva estratégica federal similar. Mientras tanto, estados como New Hampshire y Arizona están elaborando marcos legales que permiten la inversión de fondos públicos en criptomonedas. En marzo de 2025, una orden ejecutiva presidencial de Donald Trump instruyó que los Bitcoin incautados a través de procesos legales se recogieran para el gasto público, retenidos como reservas sin introducir nuevas cargas fiscales.
En el ámbito europeo, el Banco Nacional Checo ya ha asignado una fracción de sus reservas a Bitcoin. En Suiza, los ciudadanos están impulsando una enmienda constitucional que obligaría al banco central nacional a poseer Bitcoin oficialmente como parte de su cartera de activos.
En otros lugares, países como Hong Kong, Ucrania y Pakistán están tomando medidas hacia la construcción de reservas nacionales de Bitcoin, implementando una mezcla de políticas regulatorias e infraestructurales. Cabe destacar que Pakistán se ha comprometido de antemano a que sus futuras reservas de Bitcoin no se venderán, asegurando tenencias a largo plazo para el país.
La propuesta de Brasil se destaca por su énfasis en la transparencia, los robustos protocolos de seguridad y los incentivos diseñados para fomentar la participación gubernamental en la minería y almacenamiento de criptomonedas. Si se aprueba, la ley tiene el potencial de remodelar radicalmente la estrategia de activos digitales de Brasil y establecer un precedente influyente en el escenario global.
“Nuestro objetivo no es solo diversificar las reservas, sino también crear un modelo transparente y seguro para la retención de criptoactivos a nivel estatal”, explicó el Diputado Gastão en referencia a la ambición y diseño de la propuesta.
A medida que se desarrolla el debate en las cámaras legislativas de Brasil, observadores globales están atentos para ver si la nación se convertirá en pionera en la integración de Bitcoin en la política financiera oficial, potencialmente señalando un cambio más amplio en la gestión de activos soberanos en todo el mundo.


