A medida que Bitcoin lucha por consolidarse por debajo de su anterior pico, el experimentado analista Peter Brandt sugiere que el ciclo de mercado actual aún no ha terminado. Según Brandt, la estructura de los ciclos que abarcan varios años puede permitir una corrección más severa antes de que se forme un fondo duradero. Insinúa movimientos de precios volátiles e inquietantes a corto plazo, prediciendo que el próximo gran pico alcista podría retrasarse hasta alrededor de septiembre de 2029. Esta discusión reaviva el debate sobre si la debilidad de Bitcoin representa una oportunidad o una advertencia para los altcoins.
La Perspectiva de Brandt sobre el Fondo del Mercado
Peter Brandt enfatiza que los gráficos a largo plazo de Bitcoin indican que los ciclos se completan a lo largo de años en lugar de meses, insinuando que la estructura actual parece incompleta. Señala que el precio que permanece significativamente por debajo de su reciente pico y la falta de un fuerte retorno de impulso podría indicar que el profundo proceso de limpieza del mercado aún no ha concluido.

La postura cautelosa de Brandt se basa en el patrón recurrente de Bitcoin durante los últimos 15 años. Este patrón de comportamiento implica correcciones severas tras aumentos parabólicos significativos que eliminan el exceso de apalancamiento y especulación, allanando el camino para un nuevo ciclo. Este patrón histórico lleva al analista a mantener los escenarios de “peor caso” sobre la mesa.
En suposiciones más extremas, Brandt apunta al rango de los 20,000 dólares como un posible fondo del ciclo, sugiriendo que el riesgo de caer por debajo de los 60,000 dólares no debe ser ignorado si la presión de venta se acelera.
¿Qué Espera al Frente de los Altcoins?
El fracaso de Bitcoin en mantener niveles psicológicos críticos y las señales de debilitamiento de la cuota de mercado dirigen a algunos inversores hacia el potencial de una rotación de capital. Los ciclos históricos han mostrado aumentos en el rendimiento relativo de segmentos específicos de altcoins mientras Bitcoin se mantuvo en un rango horizontal, trayendo expectativas similares de vuelta a la vanguardia. Ethereum, DeFi, la tokenización y sus roles centrales en experimentos institucionales se citan frecuentemente como posibles beneficiarios. Un escenario donde Bitcoin carece de dirección podría ver brillar a proyectos altcoin seleccionados.
Por otro lado, el analista Benjamin Cowen destaca que un rally generalizado de altcoins puede no ocurrir a menos que las condiciones macroeconómicas y monetarias sean favorables. Cowen argumenta que los inversores con expectativas de una temporada de altcoins débil podrían ver estas expectativas aplazadas hasta 2026. Añade que la construcción de riqueza a largo plazo se trata más de mantener activos robustos y de calidad que de perseguir narrativas especulativas.
Actualmente, no hay un consenso claro dentro del mercado de altcoins. Gestores de activos como Bitwise creen que si las condiciones de liquidez se vuelven favorables, Bitcoin, Ethereum y Solana podrían alcanzar nuevos picos en 2026. Sin embargo, expertos como Arthur Hayes describen la temporada de altcoins no como un evento único, sino como un proceso continuo impulsado por cambios de narrativa y flujos de capital que cambian de oleada.


