Un análisis académico reciente ha arrojado nueva luz sobre la capacidad de Bitcoin para mantenerse operativo incluso cuando fallan porciones significativas de la infraestructura de internet global. La investigación, realizada por el Cambridge Centre for Alternative Finance, se sumergió en más de una década de datos históricos y eventos de red para evaluar la robustez de la primera criptomoneda del mundo contra interrupciones físicas a gran escala. El centro es una plataforma de investigación interdisciplinaria en la Universidad de Cambridge que se especializa en finanzas alternativas, activos digitales y estudios de blockchain.
Resiliencia Ante Fallos Aleatorios de Cables Globales
El hallazgo central del estudio apunta a una durabilidad notable dentro del ecosistema Bitcoin cuando se enfrenta a interrupciones inesperadas o aleatorias en la columna vertebral física del internet. Los investigadores modelaron escenarios en los cuales enormes porciones de los cables submarinos internacionales, responsables de llevar la mayoría de las comunicaciones digitales de larga distancia del mundo, quedaron inoperativos.
Las simulaciones indicaron que solo si el 72% al 92% de todos los cables submarinos existentes fallaran al mismo tiempo, la red Bitcoin comenzaría a fragmentarse de maneras que desconectarían a más del 10% de todos sus nodos. Este umbral de fragmentación destaca la resiliencia de la red bajo condiciones accidentales o no dirigidas.
Una auditoría que cubre sesenta y ocho incidentes reales de fallos de cables de la década anterior reveló que casi nueve de cada diez eventos resultaron en que afectaran a menos del cinco por ciento de los nodos de Bitcoin. Por ejemplo, cuando varios cables fueron cortados en la costa de África Occidental en 2024, las interrupciones regionales fueron significativas, pero la red global de nodos de Bitcoin en su conjunto mantuvo un rendimiento estable.
Disrupciones Dirigidas y Riesgos Críticos de Infraestructura
En contraste con los fallos aleatorios, las amenazas dirigidas presentan riesgos más sutiles para la red. Los investigadores examinaron qué podría suceder si alguien atacara deliberadamente cables submarinos específicos clasificados como de “alta intermedialidad”, aquellos críticos para la enrutación de datos internacionales.
Su modelado encontró que al desactivar solo el 20% de estos cables estratégicamente importantes, el impacto resultante rivalizaría con el de deshabilitar aleatoriamente casi todos los cables globalmente. Esto demuestra el efecto desproporcionado de la manipulación de infraestructura dirigida en comparación con fallos generalizados pero arbitrarios.
Un área adicional de vulnerabilidad se centra en la concentración de alojamiento. Los principales proveedores de servicios de internet y grandes compañías de nube, como Hetzner, Amazon, Comcast, OVH y Google Cloud, alojan una parte sustancial de los nodos públicamente accesibles de Bitcoin. El estudio determinó que eliminar tan solo el 5% de la capacidad de enrutamiento dentro de estas redes dominantes podría crear problemas de conectividad significativos para todo el sistema.
Otra tendencia clave en la resiliencia de la red proviene del uso de la red Tor. El análisis registró que para 2025, algo más del 60% de los nodos de Bitcoin eran accesibles a través de Tor, en comparación con solo un puñado a principios de la década de 2010. Tor proporciona canales de comunicación alternativos que aumentan la redundancia y permiten a la red redirigir datos si las rutas tradicionales de internet fallan, con muchos relés Tor situados en naciones europeas que tienen una infraestructura de fibra robusta.
Según el análisis publicado, “Bitcoin sobrevive a grandes fallos aleatorios de cables. Atacar a los principales proveedores de alojamiento podría interrumpir la red con un daño mínimo a la infraestructura.”


