La reciente caída en el mercado de criptomonedas, particularmente el descenso de Bitcoin, se está vinculando a crecientes tensiones geopolíticas en el Medio Oriente y especulaciones en torno a las reportadas ventas de activos de Michael Saylor y MicroStrategy. Sin embargo, Benjamin Cowen, fundador de Into The Cryptoverse, argumenta que estos factores son menos influyentes que los patrones históricos y ciclos matemáticos en el impulso de movimientos de precios.
Debate sobre el regreso del ciclo de cuatro años
Según Cowen, el comúnmente citado ciclo de cuatro años, que algunos analistas afirman ha perdido relevancia, está resurgiendo en previsiones para 2026. Él describe junio como un período que puede parecer estable en la superficie, pero que está marcado por un debilitamiento subyacente en el precio de Bitcoin.
Into The Cryptoverse se ha establecido como una plataforma de investigación líder, especializada en datos de cadena y análisis de ciclos de mercado. En opinión de Cowen, Bitcoin continúa siguiendo patrones de tiempo observados en ciclos anteriores, esta vez también mapeados semanalmente.
Benjamin Cowen observa que, mientras los titulares externos a menudo captan la atención del mercado, típicamente enmascaran la continua influencia de estructuras históricas y matemáticas, con la situación actual pareciéndose fuertemente a ciclos previos.
Dentro de este marco, Cowen señala que se proyecta que el pico del ciclo ocurra en octubre de 2025, alrededor de $126,200, lo que corresponde al día 1,162 después del fondo absoluto. Él enfatiza que este tiempo se asemeja mucho a ciclos anteriores. Los datos que muestran presión de venta al inicio de este año apoyan esta perspectiva: Bitcoin cayó un 10.1 por ciento en enero y un 14.8 por ciento en febrero. La recuperación combinada del 12 por ciento en marzo y abril se considera más un rebote temporal que un repunte sostenible.
La media móvil de 200 días como umbral clave
El análisis señala que Bitcoin no logró mantenerse por encima de la media móvil simple de 200 días, un nivel técnico considerado significativo por los comerciantes. Así, el repunte visto en primavera no marcó un cambio en la tendencia principal, sino que fue un movimiento contrario de corta duración.
Cowen comenta que este rebote duró 16 semanas, cayendo dentro del rango clásico de “rebote del gato muerto” de 15 a 25 semanas. Si este escenario se mantiene, el mercado podría ver otra ola de ventas antes de alcanzar un verdadero fondo.
Datos de junio y el escenario de los 60,000 dólares
Los inversores optimistas destacan el retorno promedio histórico del 6.91 por ciento de Bitcoin para junio como una señal positiva. Cowen advierte, sin embargo, que esta cifra está sesgada por ganancias desproporcionadas del 85.3 por ciento en 2011 y 27.1 por ciento en 2019, haciendo que el promedio sea menos confiable como un indicador solitario.
El precedente histórico sugiere que en las fases de corrección post-pico de ciclos de mercado pasados, junio típicamente termina con un descenso. Cowen también señala que junio, en años de elecciones de medio término en EE.UU., a menudo ha sido un período de debilidad para los activos digitales. Lastrada por el descenso en el volumen de comercio y una perspectiva fundamental negativa, se considera alta la probabilidad de que Bitcoin se rompa su mínimo local de $60,000 visto en febrero.
El otoño señala el posible fondo definitivo
Basado en modelos de retorno cíclico, se espera que la presión sobre Bitcoin persista durante el verano, con septiembre también perfilándose como desafiante. Cowen proyecta que el mínimo final en el actual ciclo de cuatro años podría formarse entre octubre y noviembre de 2026.
Para ese momento, Bitcoin podría haber hacetado en gran medida su impulso descendente y estar preparado para establecer el escenario para la próxima amplia tendencia alcista. Aun así, este panorama se basa en similitudes históricas y puede cambiar dependiendo de las condiciones del mercado en evolución.


