Un estudio reciente publicado por el proveedor de servicios de activos digitales CoinCompartirs ha revelado una significativa área ciega entre los asesores financieros en el Reino Unido: una gran parte no puede monitorear completamente las tenencias de criptomonedas de sus clientes. Según la investigación, el 52% de los asesores del Reino Unido admiten que la mayoría de los activos digitales de sus clientes están fuera de su supervisión.
La magnitud del problema
Lanzada el jueves, la encuesta captura las opiniones de 261 profesionales de gestión de patrimonios en toda Europa. Mientras que la cifra en el Reino Unido se sitúa en el 52%, el promedio correspondiente en Francia, Alemania, Italia y Suiza es notablemente más bajo, con un 25%. Además, el 61% de todos los participantes informaron que sus empleadores limitan explícitamente la exposición a activos digitales o carecen de directrices internas claras para manejarlos.
El cofundador y CEO de CoinCompartirs, Jean Marie Mognetti, declaró que, aunque el capital de los clientes ya ha encontrado su camino hacia las criptomonedas, aquellos responsables de gestionar estos activos a menudo no pueden verlos en absoluto. Enfatizó que el problema no es una falta de información o una débil demanda del cliente, sino el resultado de políticas internas empresariales cada vez más restrictivas.
CoinCompartirs, una firma de inversión en activos digitales con sede en Europa, reconocida por sus productos institucionales y análisis de mercado, evalúa que, aunque el interés de los clientes en inversiones criptográficas sigue siendo sólido, las políticas corporativas internas están obstaculizando la capacidad de los asesores para obtener una visión completa de las carteras de sus clientes.
Los hallazgos clave del estudio subrayan la gravedad de la desconexión: en el Reino Unido, el 52% de los asesores informaron ser incapaces de ver la mayoría de las tenencias de criptomonedas de los clientes, en comparación con solo el 25% en toda Europa en general. Además, un 61% combinado citó restricciones internas de la empresa o lagunas en la orientación como principales obstáculos.
Contexto regulatorio y tendencias de inversión
La Autoridad de Conducta Financiera (FCA) del Reino Unido anunció en diciembre que aproximadamente el 8% de los adultos del Reino Unido han invertido en criptoactivos. En una reciente propuesta de política, la FCA también sugirió permitir que los fondos de inversión autorizados asignen hasta el 10% de sus carteras a notas negociadas en bolsa de criptomonedas.
Estos desarrollos indican un impulso paralelo entre el entusiasmo de los inversores individuales y las discusiones regulatorias en evolución. Sin embargo, la investigación de CoinCompartirs destaca que, aunque el interés de los inversores está en aumento, estas tendencias no se reflejan completamente en las prácticas de los asesores debido a las barreras de las políticas internas existentes.
Posibles cambios políticos y el futuro de la política criptográfica
El artículo también señala cambios políticos en el Reino Unido: el líder del Partido Laborista, Keir Starmer, ha dimitido como Primer Ministro, preparando el escenario para una nueva contienda de liderazgo dentro del partido.
Andy Burnham, recientemente elegido para el Parlamento en una elección parcial, es promocionado como uno de los favoritos para suceder a Starmer. La postura nacional de Burnham sobre las criptomonedas sigue siendo incierta; sin embargo, durante su tiempo como Alcalde de Greater Manchester, apoyó el blockchain como una vía para el crecimiento económico.
La investigación subraya que, aunque el capital de los clientes ya ha entrado en el mercado, muchos asesores siguen sin poder rastrear adecuadamente estas posiciones debido a las restrictivas políticas de la empresa.
En conclusión, el informe de CoinCompartirs plantea importantes preguntas sobre la capacidad de los asesores del Reino Unido para atender a clientes con una exposición significativa a las criptomonedas. A pesar del claro interés tanto de los inversores como de los reguladores, los asesores enfrentan considerables desafíos al navegar por los obstáculos impuestos por las empresas y la transparencia limitada.
A medida que el entorno regulatorio continúa desarrollándose y los cambios políticos se avecinan, cómo los asesores e instituciones financieras adaptan sus políticas será fundamental para la futura integración de los activos digitales en la gestión de patrimonios convencional en el Reino Unido.


