El empresario tecnológico y renombrado investigador en longevidad Bryan Johnson ha generado debate al proponer que se midan las edades biológicas de aquellos que trabajan en la industria de las criptomonedas. Johnson sugiere que tal investigación podría ayudar a determinar si esta clase de activos relativamente nueva acelera el proceso de envejecimiento biológico. Sus comentarios surgieron poco después de que el precio de Bitcoin cayera por debajo de los 67,000 dólares.
La perspectiva de Bryan Johnson
Bryan Johnson dejó su marca primero en el mundo de los negocios al vender su empresa de phaces Braintree, que incluía Venmo, a PayPal por 800 millones de dólares en 2013. Tras la venta, Johnson, por su propia cuenta, centró su atención en problemas más amplios que afectan a la humanidad. En años recientes, se ha involucrado especialmente en extender la longevidad humana y reducir la edad biológica.
Miniglosario: La edad biológica es una evaluación de la salud funcional de una persona, distinta de su edad cronológica real. Esta medición se basa típicamente en marcadores sanguíneos, patrones de sueño, salud cardíaca y varios biomarcadores.
Hoy, Johnson se erige como el defensor más prominente del Proyecto Blueprint, un protocolo de salud basado en datos que busca optimizar la edad biológica usando métodos algorítmicos. Su dieta rigurosa, el monitoreo médico regular y la autoexperimentación han generado gran atención pública.
Johnson ha declarado anteriormente que ve tanto el sector cripto como la investigación en longevidad como campañas paralelas contra el deterioro gradual de sistemas complejos a lo largo del tiempo.
La intersección de cripto y longevidad
El interés de Johnson en las criptomonedas no es nuevo. Durante su período en Braintree, supuestamente se asoció con Coinbase, experimentando con infraestructura de phaces basada en Bitcoin. Su objetivo en ese momento era desarrollar canales de phace que pudieran operar independientemente de fuentes de dinero tradicionales.
Johnson ahora argumenta que hay vínculos profundos entre criptomonedas, inteligencia artificial y la búsqueda de una vida más larga. Cree que los tres están moldeados por el pensamiento sistémico, la optimización y la transformación rápida. Además, Johnson traza una analogía entre la erosión constante del poder adquisitivo por la inflación y el hacetamiento del capital biológico del cuerpo por el envejecimiento.
Johnson ha afirmado que tanto el envejecimiento como la inflación derivan de la misma base filosófica, representando el lento deterioro de los sistemas inteligentes.
Perfil público en crecimiento
Los métodos de longevidad poco convencionales de Johnson han ganado recientemente tracción en las redes sociales, con hábitos como caminar bajo un paraguas a la luz del sol convirtiéndose en material para chistes y memes en línea. Sin embargo, Johnson insiste en que tales hábitos son simplemente componentes de su enfoque basado en datos para rastrear su propia salud.
Su estilo de vida llegó a una audiencia aún más amplia con el lanzamiento del documental de Netflix de 2025, No mueras: El hombre que quiere vivir para siempre. La película documenta su gasto anual de dos millones de dólares en programas de monitoreo médico, regímenes nutricionales estrictos y otras intervenciones de salud.
Sigue sin estar claro cómo podría implementarse en el corto plazo la propuesta de Johnson para medir la edad biológica en el sector cripto. Aun así, sus comentarios han traído nueva atención a las conexiones entre la volatilidad del mercado en el mundo cripto y la interacción de la salud humana y el estrés.


