Un proyecto de ley que prohibiría completamente las donaciones políticas hechas con criptomonedas en Canadá ha pasado su segunda votación en el Parlamento. La legislación, que recibió un amplio apoyo, ahora avanza a la fase de comité, marcando un hito significativo en el proceso legislativo.
Alcance y propósito del proyecto de ley
Conocido como Proyecto de Ley C-25, o la “Ley de Fortalecimiento y Elecciones Libres”, la propuesta busca prohibir no solo las donaciones basadas en criptomonedas, sino también las contribuciones realizadas a través de instrumentos financieros difíciles de rastrear como transferencias bancarias y tarjetas prephace. Cualquier contribución no autorizada en criptomonedas debe ser devuelta al donante o transferida al tesoro del estado dentro de los treinta días por el receptor.
Desde 2019, los canadienses han tenido la opción legal de hacer contribuciones políticas con criptomonedas. Sin embargo, ningún partido federal importante ha aceptado tales donaciones hasta ahora, y no se reportaron contribuciones en criptomonedas en las elecciones más recientes.
Debates parlamentarios y respuesta política
Durante los debates del proyecto de ley en el Parlamento, Kevin Lamoureux, Secretario Parlamentario del Líder de la Cámara del Gobierno del Partido Liberal, emergió como un defensor principal. Lamoureux destacó problemas como la desinformación generada por IA, la interferencia electoral extranjera y las sanciones administrativas como preocupaciones clave. La prohibición de las donaciones en criptomonedas, sin embargo, no fue el foco central de los debates.
Los miembros del Partido Conservador cuestionaron las nuevas reglas de financiamiento y cómo se aplicarían estas restricciones. El partido, liderado por Pierre Poilievre—quien es conocido por su postura amigable con las criptomonedas durante la última elección—no expresó una oposición significativa, y las discusiones en el Parlamento sobre la prohibición de criptomonedas se mantuvieron relativamente moderadas.
Según los observadores, la razón principal de la resistencia limitada a estas restricciones es la casi total ausencia del uso de criptomonedas en donaciones políticas canadienses hasta la fecha.
Contexto internacional y antecedentes
Se están considerando políticas similares en otros lugares. A principios de 2024, el Reino Unido introdujo una ley que prohíbe el uso de activos digitales para contribuciones políticas, citando la posibilidad de que estas herramientas oscurezcan el origen de fondos de fuentes extranjeras. En contraste, Estados Unidos ha adoptado un enfoque opuesto, permitiendo la Comisión Federal de Elecciones contribuciones en criptomonedas para campañas desde 2014.
El Director General de Elecciones de Canadá ya había recomendado una mayor supervisión de las donaciones en criptomonedas en 2022 y, para noviembre de 2024, aconsejó además que todas las contribuciones en criptomonedas fueran completamente prohibidas. La justificación se centró en la naturaleza semi-anónima de los activos digitales y los desafíos en verificar las identidades de los donantes.
Un impulso similar apareció en la última sesión parlamentaria con el Proyecto de Ley C-65, que también tenía como objetivo restringir las donaciones en criptomonedas. Esa iniciativa no llegó a completarse, ya que el Parlamento entró en receso en enero de 2025, pero el nuevo proyecto de ley ahora ha revitalizado la acción legislativa sobre el tema.
El papel de los activos digitales en la política está bajo un escrutinio creciente en todo el mundo. El último movimiento de Canadá se considera un desarrollo notable para el futuro del ecosistema criptográfico del país y su intersección con el proceso político.


