La criptografía post-cuántica está emergiendo rápidamente como un tema crítico en la seguridad blockchain. Los últimos desarrollos se detallan en un nuevo informe publicado por el equipo de investigación de BNB Chain. El estudio revela que adoptar algoritmos de firma resistentes a quantum para protección futura podría requerir cambios importantes en la infraestructura central de los sistemas blockchain.
Estrategia de BNB Chain para la migración post-cuántica
El equipo de BNB Chain ha evaluado reemplazar los estándares criptográficos actuales como ECDSA y BLS con el algoritmo de firma ML-DSA-44 y el método de agregación pqSTARK, más seguros y resistentes a quantum. Aunque ML-DSA-44 produce firmas más grandes que los algoritmos clásicos, se posiciona como una alternativa más rápida y compacta que busca mantener la eficiencia de la red al máximo posible.
La investigación destaca cambios clave en el tamaño de las transacciones y bloques si BNB Chain transiciona a algoritmos post-cuánticos. En la actual red BSC, una transacción promedio es de aproximadamente 110 bytes. Con ML-DSA-44, esto se dispararía a 2.5 kilobytes por transacción. De manera similar, el tamaño estándar de los bloques, actualmente alrededor de 130 kilobytes, podría aumentar hasta 2 megabytes bajo el nuevo sistema.
Preocupaciones sobre la eficiencia y congestión de la red
Este crecimiento dramático tendría un impacto significativo en el rendimiento de la red. Las pruebas mostraron que, a medida que la propagación de bloques entre nodos se ralentizaba, el rendimiento de las transacciones disminuía aproximadamente un 40 a 50 por ciento. Estos retrasos se vuelven aún más pronunciados durante períodos de alta carga de red, aumentando notablemente los tiempos de confirmación en diferentes regiones.
De acuerdo con el informe de investigación de BNB Chain, el principal cuello de botella no proviene de los cambios en el mecanismo de consenso. En cambio, el desafío radica en transmitir los volúmenes de datos mucho más grandes a través de la red. El método pqSTARK puede comprimir los datos de las firmas de los validadores en un factor de 43, optimizando parcialmente el proceso de consenso. Sin embargo, el aumento general en el tamaño de los datos podría forzar inversiones significativas en nueva infraestructura.
El informe concluyó que, aunque la arquitectura actual de la red está técnicamente preparada para la criptografía post-cuántica a corto plazo, las cargas de datos resultantes afectarían seriamente la velocidad y eficiencia de las transacciones.
No hay riesgo inmediato para los usuarios
En la actualidad, redes como BSC y Bitcoin no tienen vulnerabilidades conocidas frente a ataques cuánticos. El informe enfatiza que la investigación post-cuántica es un esfuerzo preventivo y a largo plazo más que una respuesta urgente. Los ordenadores cuánticos aún no son capaces de romper los esquemas de cifrado de blockchain en condiciones actuales.
Los expertos destacan que redes de alta transacción como BNB Chain necesitarán rediseñar su infraestructura para acomodar las mayores cargas de datos que la criptografía post-cuántica traería. Es posible que se necesiten actualizaciones a gran escala para mantener las operaciones rápidas, escalables y seguras que se esperan de las plataformas blockchain modernas.


