El investigador de Ethereum, Justin Drake, sostuvo que el rápido progreso de la inteligencia artificial podría suponer un riesgo a largo plazo para las estructuras criptográficas utilizadas en Bitcoin, Ethereum y otras grandes redes blockchain. Drake indicó que la industria debe trabajar en un plan de emergencia sin entrar en pánico pero sin demoras.
Llamado al “modo búnker”
Drake, en el enfoque que denominó “modo búnker”, solicitó que los grandes poseedores de criptomonedas, con alto nivel técnico, consideren la opción de transferir sus fondos a nuevas direcciones con claves públicas nunca antes vistas en la cadena, de manera controlada. Esta propuesta se planteó no como respuesta a un ataque existente, sino como una preparación previa ante un posible escenario de ruptura.
Justin Drake enfatiza que el sector blockchain debe comenzar a planear tranquilamente para el “modo búnker”, lo que debería verse como un paso de preparación preventiva, no como pánico.
Drake también subrayó que los usuarios no deben actuar apresuradamente. Según él, la medida se puede planificar de manera gradual con las carteras actuales y la infraestructura criptográfica existente. Por lo tanto, el llamado no significa que se haya producido una violación de seguridad.
¿Cuál es el riesgo técnico en foco?
En el centro del debate se encuentra el ECDSA. Este sistema es conocido como un método de firma digital ampliamente utilizado para aprobar transacciones en muchas redes de criptomonedas.
Mini diccionario: ECDSA es la abreviatura de “Elliptic Curve Digital Signature Algorithm”. Es uno de los mecanismos de firma básica utilizados por las carteras de criptomonedas para verificar que la transacción fue realmente aprobada por el propietario de la clave.
El escenario resaltado por Drake se basa en la posibilidad de que las computadoras clásicas alcancen un método matemático que pueda debilitar este sistema antes que las computadoras cuánticas. Sugiere que un desarrollo así podría permitir derivar claves privadas a partir de claves públicas visibles. Según Drake, en el peor escenario, este proceso podría realizarse en aproximadamente una semana con el hardware actual.
Drake declara que, a día de hoy, no existe un ataque conocido que rompa los fundamentos criptográficos de Bitcoin y Ethereum, y que la discusión se trata de una preparación ante un futuro teórico, no de una infracción actual.
¿Por qué se discute el papel de la inteligencia artificial?
Según el investigador, la fuente del riesgo no es un ataque actual, sino el potencial de la inteligencia artificial para acelerar los descubrimientos matemáticos. Drake piensa que en tiempos recientes, algunos supuestos matemáticos establecidos se han superado de manera inesperada y que una tendencia similar podría observarse en el ámbito de la criptografía.
En este contexto, Drake señala los últimos avances de OpenAI en el campo del razonamiento matemático, argumentando que una etapa, que define como “superinteligencia matemática”, podría acelerar seriamente el ritmo de descubrimiento de nuevos algoritmos. Cree que métodos no detectados por los humanos podrían ser descubiertos por sistemas de inteligencia artificial avanzados.
No obstante, Drake expresa claramente que en esta etapa no hay evidencia de que ECDSA, RSA o las estructuras criptográficas esenciales de Bitcoin y Ethereum hayan sido violadas. El mensaje que entrega se enfoca en realizar preparativos ordenados y controlados a nivel de la industria frente a una posible ruptura, no en una salida urgente.


