El cofundador de Ethereum, Vitalik Buterin, en su mensaje de Año Nuevo, evaluó el progreso técnico de la red, haciendo hincapié en mantenerse fiel a su misión fundacional. En su evaluación compartida en su cuenta de X el jueves, señaló que la mayor altcoin logró avances significativos en velocidad, fiabilidad y escalabilidad a lo largo de 2025. Advirtió contra la transformación de la red en una plataforma que solo persigue narrativas populares. Buterin articuló claramente que el objetivo es realizar la visión de una “computadora mundial”.
La Visión de Ethereum como una “Computadora Mundial”
Según la evaluación de Buterin, Ethereum se fortaleció en 2025 con mejoras que aumentaron su capacidad para manejar más transacciones, redujeron los cuellos de botella e hicieron más fácil la ejecución de nodos. Estos avances tuvieron como objetivo aumentar su capacidad de crecimiento sin comprometer la descentralización. El cofundador expresó que convertirse en una capa de computación compartida y neutral para la red no se limita solo a logros técnicos.
Este enfoque busca transformar Ethereum de una típica blockchain en una infraestructura accesible para todos. Buterin insistió en que para que las aplicaciones sostenibles se desarrollen en áreas como finanzas, identidad y gobernanza, la plataforma debería operar sin depender de intermediarios confiables. Criticó la búsqueda de picos de uso temporales impulsados por narrativas populares, indicando que los dólares tokenizados, memecoins políticos o señales económicas artificiales no contribuyen a la misión a largo plazo.
Dos Condiciones Fundamentales: Escalabilidad y Descentralización
La primera condición destacada por Buterin es la usabilidad global. La capacidad de Ethereum para servir a millones de usuarios requiere que las aplicaciones operen sin problemas en la vida cotidiana. La segunda condición es mantenerse verdaderamente descentralizado. Preservar la estructura distribuida de la red en todas sus capas, no solo en el nivel del protocolo central sino también incluyendo carteras y servicios de infraestructura, es esencial.
El cofundador también señaló el principio conocido como la “prueba de desconexión”. Según este principio, las aplicaciones deben seguir funcionando incluso si sus desarrolladores desaparecen. De manera similar, la experiencia del usuario debería permanecer intacta si los principales proveedores de infraestructura dejan de operar. Buterin recordó que, en el pasado, el software cotidiano poseía atributos similares, que se debilitaron con el auge de servicios centralizados basados en suscripciones.


