Tres importantes reguladores bancarios de EE.UU. han presentado una serie de propuestas de gran alcance para modernizar los requisitos de capital que rigen a las instituciones financieras de todos los tamaños. La Corporación Federal de Seguro de Depósitos (FDIC), la Junta de la Reserva Federal y la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC) publicaron conjuntamente tres propuestas de reglas y solicitaron comentarios del público hasta el 18 de junio de 2026.
Las Mayores Instituciones Enfrentan Régimen Simplificado y Sensible al Riesgo
Bajo la primera propuesta, los bancos más grandes y más activos internacionalmente de EE.UU. estarían obligados a cumplir con un único método de cálculo para el capital basado en riesgos, reemplazando el uso de dos enfoques diferentes. Esto tiene como objetivo simplificar el cumplimiento y mejorar la precisión de las evaluaciones basadas en riesgos.
Las nuevas reglas calibrarían más de cerca los requisitos de capital para reflejar los riesgos crediticios, de mercado y operacionales. Los bancos involucrados en operaciones de trading significativas caerían bajo las reglas revisadas de riesgo de mercado, mientras que otros tendrían la opción de adherirse. La intención es reducir la carga innecesaria para los pequeños actores del mercado haciendo el marco de capital más sensible al riesgo real.
La FDIC es una agencia gubernamental de EE.UU. que asegura depósitos y supervisa instituciones financieras. La Junta de la Reserva Federal sirve como banco central del país y supervisa la política monetaria y la estabilidad financiera, mientras que la OCC regula y supervisa los bancos nacionales y las asociaciones federales de ahorro.
Pequeños Prestamistas Verán Ajustes Calibrados
La segunda propuesta está diseñada teniendo en cuenta a bancos pequeños y medianos, orientada a instituciones no clasificadas entre las más grandes. Revisa cómo se asigna el capital para actividades de préstamo cotidianas, con el fin de reflejar mejor el riesgo real de estas operaciones.
Los cambios también abordarían los requisitos de capital vinculados a la gestión de servicios hipotecarios, y ajustarían los estándares para quienes se adhieren a la ratio de apalancamiento de banco comunitario. Un requisito adicional vería a ciertos bancos más grandes tener en cuenta las ganancias y pérdidas no realizadas de las participaciones en valores en sus cálculos de capital regulatorio. Esta actualización, implementada gradualmente, tiene la intención de ofrecer una imagen más precisa de la condición financiera y reducir los desincentivos relacionados con los préstamos hipotecarios.
Las agencias indicaron en su declaración conjunta que estos cambios combinados resultarían en una disminución leve en el capital requerido para grandes instituciones y una reducción más moderada para bancos más pequeños que se enfocan en el préstamo tradicional. Destacaron que todos los niveles de capital seguirían siendo marcadamente más fuertes que antes de la crisis financiera global de 2008.
Sobre la Mesa las Reglas del Colchón de Riesgo Sistémico
Una propuesta separada, redactada únicamente por la Junta de la Reserva Federal, se centra en cómo se evalúan los mayores bancos por riesgo sistémico. Si se adopta, alteraría la fórmula usada para determinar la cantidad de capital adicional que las organizaciones bancarias más complejas deben mantener. La revisión busca garantizar que los colchones estén dimensionados adecuadamente para riesgos que afectan al sistema financiero más amplio.
Colectivamente, las agencias describieron el esfuerzo total como la modernización del marco de capital regulatorio, reflejando lecciones aprendidas durante la década anterior. Están alentando activamente a los participantes de la industria y al público en general a ofrecer sus comentarios durante el período de revisiones.
La declaración conjunta de la FDIC, la Reserva Federal y la OCC subrayó el objetivo de “modernizar el marco de capital regulatorio para bancos de todos los tamaños”, destacando los esfuerzos continuos para alinear los requisitos con las realidades del mercado contemporáneo mientras se mantiene la resiliencia del sistema financiero.


