El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, pronunció un discurso en la Universidad de Harvard, enfatizando que las expectativas de inflación en los Estados Unidos permanecen “bien ancladas”. Inmediatamente después de los comentarios de Powell, el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años cayó en nueve puntos básicos al 4.35 por ciento. Además, las expectativas del mercado para otro aumento de tasas cayeron dramáticamente en una sola sesión, del 25 por ciento al 5 por ciento.
El tono de la Fed y la respuesta inicial del mercado
Las declaraciones de Powell provocaron reacciones rápidas en el mercado de bonos. El rendimiento del bono del Tesoro a dos años siguió la misma tendencia, cayendo ocho puntos básicos al 3.83 por ciento. En su discurso, Powell señaló que aunque la Fed no se preocupa por los choques de precios del petróleo a corto plazo, sigue concentrada en las expectativas de inflación al establecer la política monetaria.
También destacó que las compras a gran escala de activos por parte de la Fed en el pasado habían reducido las tasas de interés y apoyado la actividad económica, pero enfatizó que no hay evidencia clara de que estas compras hayan contribuido a una mayor inflación. Powell añadió que el banco central se abstendrá de realizar movimientos importantes en la política hasta que el impacto en la economía en general sea más evidente.
Durante su discurso en Harvard, Powell reiteró el compromiso de la Fed de reducir la inflación al dos por ciento, destacando también que los riesgos económicos permanecen presentes tanto al alza como a la baja.
La caída en los rendimientos de los bonos podría beneficiar estructuralmente a los activos más riesgosos al reducir su costo de oportunidad. Las criptomonedas, particularmente Bitcoin, podrían recibir apoyo como resultado. Sin embargo, a pesar de un intento de recuperación durante la sesión de negociación del lunes, Bitcoin retrocedió hasta caer a $66,500 al final del día.
Los precios del petróleo añaden presión a los mercados de criptomonedas
Cuando abril llegaba a su fin, el precio del crudo West Texas Intermediate (WTI) subió un 5.3 por ciento, cerrando a $104.80 por barril. Por primera vez desde 2022, el petróleo superó el umbral de $100. Las crecientes tensiones entre Estados Unidos e Irán han generado preocupaciones sobre interrupciones en el suministro, elevando los precios y intensificando los temores de que la inflación pueda acelerarse nuevamente.
Este aumento en los precios de la energía pone a prueba la confianza de la Fed en el panorama macroeconómico actual, según Lon Erickson de Los Alamos Investment. Mientras Powell sigue insistiendo en que las expectativas de inflación permanecen estables, los persistentes altos precios de la energía podrían retrasar el cronograma para cualquier recorte de tasas de interés, a juicio de los participantes del mercado.
En su reunión más reciente de marzo, la Fed mantuvo su tasa de política estable por segunda vez en 3.5–3.75 por ciento. Las proyecciones actuales del banco central para fin de año apuntan a solo un recorte de tasas antes del cierre de 2024.
Si los precios del petróleo se mantienen por encima de $100 por barril por un período prolongado, la inflación bien podría acelerarse una vez más. Tal escenario podría hacetar el apetito por el riesgo y provocar mayor volatilidad en el mercado de criptomonedas.
Niveles clave y perspectiva a corto plazo para Bitcoin
Por ahora, Bitcoin se enfrenta a dos fuerzas opuestas: las últimas insinuaciones moderadas del presidente de la Fed y la renovada presión alcista sobre los precios del petróleo. Si Powell señala un tono más acomodaticio en la próxima reunión del FOMC y los precios del petróleo vuelven a caer por debajo de $95 por barril, las presiones inflacionarias podrían aliviarse, abriendo potencialmente una nueva alza para Bitcoin.
En este contexto incierto, los mercados continúan buscando dirección. Actualmente, Bitcoin oscila dentro de un amplio rango entre $63,000 y $68,500, sin una ruptura clara a la vista. La marca de $63,000 ha emergido como un nivel de soporte crítico; un movimiento decisivo por debajo de ese umbral podría resultar en pérdidas más severas para la criptomoneda.
Los analistas enfatizan que las tendencias a corto plazo tanto en los datos de inflación como en los precios del crudo continuarán desempeñando un papel decisivo. Si la volatilidad en los precios del petróleo o las cifras de inflación llevan a la Fed a revisar su política de tasas, las criptomonedas podrían volver a estar bajo una presión de venta más intensa.


