A medida que el yen japonés se hunde hacia sus niveles más bajos en cuatro décadas, las corporaciones japonesas buscan diversificar sus reservas ricas en efectivo recurriendo a las criptomonedas. SBI Holdings, con sede en Tokio, a través de su subsidiaria de criptomonedas SBI VC Trade, ha reportado un aumento en la demanda institucional tanto de Bitcoin como de XRP.
La presión monetaria impulsa a las empresas a replantear sus reservas
El martes, SBI VC Trade anunció que la fuerte caída del yen está llevando a las empresas a mirar más allá de las tenencias de efectivo tradicionales. La plataforma, que ahora cuenta con más de 2 millones de cuentas registradas, aproximadamente el doble de su objetivo para 2025, se ha convertido en uno de los principales proveedores regulados de servicios criptográficos en Japón, atendiendo tanto a clientes minoristas como institucionales.
SBI VC Trade enfatiza que las empresas ya no quieren mantener todas las reservas en efectivo, lo que lleva a un mayor interés en activos como Bitcoin y XRP.
La empresa también destacó la creciente demanda de sus servicios corporativos, impulsada por más empresas que distribuyen Bitcoin o XRP como parte de programas de incentivos para accionistas. Esta tendencia sugiere un cambio en la percepción, con activos digitales siendo utilizados no solo como inversiones, sino también como herramientas para el compromiso corporativo y programas de recompensas.
Las diferencias de tasas y la debilidad del yen agregan presión
Un factor clave detrás de estos cambios en las reservas es la brecha de tasas de interés entre la Reserva Federal de EE. UU. y el Banco de Japón. Mientras que EE. UU. mantiene una política de condiciones monetarias restrictivas y tasas más altas, los rendimientos comparativamente bajos de Japón han hecho que las tenencias de efectivo en yenes sean menos atractivas. Esta dinámica está impulsando a las empresas a buscar activos alternativos y más resistentes.
Según la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos de EE. UU., los fondos de cobertura tenían casi 138,000 contratos apostando contra el yen al 30 de junio. Esto representa algunas de las posiciones bajistas más fuertes desde 2007. El dólar cotizando cerca de 162 yenes en los mercados asiáticos resalta aún más la presión sostenida que pesa sobre la moneda japonesa.
Glosario: El carry trade implica pedir prestado en monedas de bajo interés y invertir en activos de mayor rendimiento. El yen ha sido durante mucho tiempo una moneda favorecida para estas estrategias.
Aceleración del desplazamiento hacia canales criptográficos domésticos regulados
Las tendencias recientes del mercado refuerzan aún más este movimiento. El debilitamiento del yen continúa alimentando las actividades de carry trade, pero una parte creciente de estos flujos de capital ahora encuentra su camino hacia las plataformas criptográficas reguladas de Japón, en lugar de intercambios en el extranjero. Este desplazamiento sugiere que la demanda institucional está aumentando en entornos más transparentes y supervisados.
La persistente debilidad del yen está llevando a los inversores hacia oportunidades de mayor rendimiento, con una parte de estos flujos entrando en canales criptográficos regulados en Japón.
El martes, el Bitcoin se negociaba cerca de $62,650—un aumento semanal del 6.1%. Los últimos comentarios de SBI VC Trade revelan que las corporaciones japonesas, sintiendo la presión de la depreciación de la moneda, están buscando nuevas herramientas de gestión del balance, con Bitcoin y XRP ganando impulso como opciones preferidas.


