El aumento de las tensiones geopolíticas en los mercados mundiales destacó la marcada divergencia entre metales preciosos como el oro y la plata y las criptomonedas. Mientras que el oro y la plata alcanzaron niveles récord en medio de crecientes preocupaciones por la guerra comercial, Bitcoin se depreció bruscamente en el mismo período. Las nuevas políticas arancelarias que se esperan implementar a principios de febrero han remodelado las percepciones de riesgo de los inversionistas, intensificando la búsqueda de refugios seguros mientras el mercado de criptomonedas enfrentaba una presión de venta significativa.
Aumento histórico del oro y la plata
El precio del oro se disparó a $4,683 por onza, marcando un máximo histórico con un aumento interanual de aproximadamente 70%. El movimiento de la plata fue aún más pronunciado, superando el umbral de $94 y alcanzando $94.21, logrando un aumento interanual de más del 190%. El aumento global de la incertidumbre aceleró el cambio de los inversionistas hacia activos tradicionales que preservan el valor.
El principal catalizador detrás de este repunte fue el anuncio del presidente de EE.UU. Donald Trump de un arancel del 10% sobre ocho países europeos, incluidos Alemania, Francia, el Reino Unido y varias naciones escandinavas. La advertencia de que estos aranceles podrían aumentar al 25% en junio ha incrementado las expectativas de una reavivada guerra comercial. Las reuniones de emergencia en las capitales europeas y el aumento de las tensiones diplomáticas avivaron aún más la demanda de metales preciosos.
Fuerte caída en mercados de Bitcoin y criptomonedas
Durante el mismo período de aumento de metales preciosos, el precio de Bitcoin se desplomó alrededor de $6,000 en un día, asentándose alrededor de $91,893 y posteriormente estabilizándose cerca de $92,000. Los datos del mercado revelaron que Bitcoin todavía se considera una clase de activo riesgoso durante eventos de choque global, ya que los fondos fluyeron hacia el oro y la plata en lugar de criptomonedas.
En el ámbito institucional, se hizo prominente una postura cautelosa. Los ETF de Bitcoin al contado registraron una salida neta de aproximadamente $394.7 millones mientras solo $15 millones regresaron, mostrando un interés limitado. La caída de precios llevó a la rápida liquidación de operaciones apalancadas, resultando en el cierre de más de 240,000 posiciones de inversionistas en las últimas 24 horas, con pérdidas totales alcanzando $864 millones. Esto indicó la prevalencia de un sentimiento alcista, ya que alrededor del 90% de las pérdidas surgieron de posiciones largas.
La presión de venta no se limitó solo a Bitcoin. Ethereum cayó aproximadamente un 3.5%, mientras que XRP, Solana y Cardano se depreciaron entre un 5% y un 8%. Los expertos anticipan que la presión sobre las criptomonedas persistirá si las tensiones comerciales no se resuelven.


