El ex CEO del intercambio de criptomonedas FTX, Sam Bankman-Fried, ha lanzado una nueva campaña pública en la plataforma de redes sociales X. Bankman-Fried afirma que ha sido blanco de razones políticas y alega irregularidades en su juicio, lo que lo lleva a exigir un nuevo juicio.
Alegaciones de Imparcialidad Judicial y Órdenes de Silencio
En sus declaraciones en X, Sam Bankman-Fried sugiere que tanto él como el ex presidente de EE. UU., Donald Trump, han estado sujetos a una “orden de silencio”, o una restricción para hablar. Además, acusa al juez presidiente Lewis Kaplan de parcialidad y a los fiscales de abusar de la ley.
Sin embargo, los registros judiciales indican que estas comparaciones no reflejan la realidad. El juez Kaplan solo impuso limitaciones sobre el comportamiento dentro de la sala en los casos civiles de Trump. Las restricciones sobre el discurso público fueron decisiones tomadas por otros jueces en diferentes casos. Presuntamente se emitió la orden de silencio de Bankman-Fried porque frecuentemente violó las reglas de supervisión previa al juicio.
Afirmaciones Financieras y Argumentos de Defensa
Bankman-Fried defiende que FTX siempre fue solvente y desestima las acusaciones de malversación de fondos de los clientes. Esta afirmación también fue un punto central en su defensa, pero el jurado determinó que los activos de los clientes fueron malversados y que se había tergiversado el estado financiero de la empresa.

Los tribunales federales de EE.UU. han reiterado que los activos recuperados después del colapso de una institución financiera no prueban necesariamente que la organización fuera solvente en el momento de su caída.
Fiscales y Acusaciones Políticas
Bankman-Fried además afirma que Trump despidió a Danielle Sassoon, ex fiscal de EE.UU. para el Distrito Sur de Nueva York y una de las fiscales en su caso. No obstante, documentos públicos revelan que Sassoon renunció voluntariamente después de no seguir una directiva del Departamento de Justicia en otro caso. No hay un vínculo directo entre su salida y el caso FTX.
Además, acusa a la administración Biden de actuar en su contra debido a su oposición a las regulaciones de criptomonedas y donaciones a partidos republicanos. Sin embargo, no hay ningún registro oficial en los expedientes del caso que indique que las donaciones políticas o los esfuerzos de cabildeo hayan influido en el proceso judicial.
Los registros también revelan a Bankman-Fried como uno de los contribuyentes a la campaña electoral del presidente Joe Biden, con una donación de más de 40 millones de dólares al Partido Demócrata durante las elecciones de 2022.
Además, han surgido denuncias de que el ex ejecutivo de FTX, Ryan Salame, fue presionado para aceptar algunos cargos y que se retuvo evidencia a su favor. Salame aceptó cargos relacionados con financiamiento de campañas y transferencia de dinero, pero no se ha encontrado evidencia ilícitamente retenida durante los procedimientos judiciales.


