Nigel Farage, líder de Reform UK, recibió un regalo personal valorado en casi 5 millones de libras (alrededor de 6.7 millones de dólares) del multimillonario de criptomonedas Christopher Harborne poco antes de lanzar su campaña electoral en el Reino Unido. La donación llegó antes de su anuncio de junio de 2024 para postularse como diputado en Clacton. Farage explicó que, tras una serie de incidentes de alto perfil, incluido que le lanzaran un batido en 2019 y un ataque a su hogar el año pasado, aceptó el regalo para poder “vivir en seguridad y paz”.
Gran implicación de inversor en criptomonedas
Christopher Harborne, un destacado empresario residente en Tailandia, es conocido por sus importantes inversiones en el sector de las criptomonedas. Notablemente, posee una participación del 12% en el emisor global de stablecoins Tether. El phace a Farage, realizado antes de su entrada en la elección, fue descrito como un “regalo personal e incondicional.” Según un funcionario de Reform UK, la contribución no estaba relacionada con la candidatura de Farage, y todos los procedimientos de divulgación se siguieron adecuadamente.
En una declaración, Reform UK aclaró: “El apoyo recibido fue dado como un regalo personal a Nigel Farage antes de que se convirtiera en candidato, y de ninguna manera está vinculado a su postulación como diputado. Confiamos en que todos los procesos estuvieron alineados con las regulaciones.”
Los estándares públicos del Reino Unido exigen que todos los parlamentarios en funciones declaren las ganancias financieras recibidas en el año pasado. El tamaño y el momento del phace han generado debate sobre si una suma tan grande cae bajo la exención de “regalo personal”. Tanto Farage como su partido sostienen que los fondos eran para seguridad y bienestar personal, no para actividad política.
Aumenta la presión política
La recepción del regalo por parte de Farage llevó al Partido Conservador a referir el asunto al Comisionado de Normas del Parlamento, Daniel Greenberg, buscando investigar si el phace tenía motivaciones políticas. El Partido Laborista, principal oposición, acusó a Farage de violar nuevamente las reglas. El centro de la disputa es cuánto del dinero realmente fue destinado a seguridad personal en lugar de actividades de campaña.
Christopher Harborne también fue noticia el año pasado con una donación de £9 millones a Reform UK, el mayor regalo jamás realizado por un individuo vivo a un partido político del Reino Unido. De manera similar, Ben Delo, cofundador de BitMEX y otra figura destacada en cripto, ha contribuido con £4 millones a Reform UK desde principios de año.
Represión de donaciones en criptomonedas
En marzo de 2024, el gobierno del Reino Unido prohibió temporalmente todas las donaciones de criptomonedas a partidos políticos. La medida siguió al informe Rycroft, que destacaba los riesgos de que los activos digitales pudieran permitir que el capital extranjero fluya en la política del Reino Unido. La nueva regulación prohíbe cualquier donación cripto, independientemente del tamaño, y será incorporada a la Ley de Representación del Pueblo, con sanciones penales por violaciones.
Ese mismo mes, Farage invirtió £215,000 para una participación del 6.31% en Stack BTC, un fondo de Bitcoin listado en la Bolsa de Valores de Londres y presidido por el ex Canciller Kwasi Kwarteng. La inversión se hizo a través de la propia compañía de inversiones de Farage.
La ola de donaciones e inversiones de figuras conocidas de la industria cripto ha suscitado un debate público sobre la influencia de los magnates de los activos digitales en el panorama político del Reino Unido. Los críticos argumentan que contribuciones personales tan grandes pueden difuminar las líneas entre el apoyo privado y el apalancamiento político, particularmente a medida que los activos digitales se vuelven más relevantes en las finanzas y la recaudación de fondos.
Mientras tanto, los partidarios de Farage y Reform UK insisten en que los fondos están divulgados, están legalmente obtenidos y no están relacionados con la campaña. Argumentan que el intenso escrutinio y las medidas regulatorias son una señal de que el Reino Unido está tomando en serio el desafío de las donaciones digitales mientras asegura la transparencia y confianza en el proceso electoral.
A medida que se acerca la elección general, se espera que el debate sobre cómo clasificar y regular los regalos personales frente a las donaciones de campaña se intensifique. Los observadores señalan que el resultado podría moldear no solo las perspectivas de Reform UK sino también las reglas más amplias sobre financiación política en la era cripto.
La controversia también ha puesto de relieve el papel de benefactores radicados en el extranjero, con preguntas sobre la nacionalidad, residencia y vínculos comerciales de los principales contribuyentes. El entorno legal en evolución apunta a abordar estas preocupaciones, pero podría enfrentar más desafíos a medida que el sector de activos digitales siga innovando y expandiéndose.


