El Departamento de Justicia de EE. UU. ha anunciado que las víctimas del fraude de criptomonedas OneCoin de $4 mil millones ahora son elegibles para reclamar compensación de un fondo de recuperación de activos de $40 millones. Esto representa un raro rayo de esperanza para cientos de miles de personas en todo el mundo que fueron defraudadas por el enorme fraude.
La pirámide de OneCoin: cómo se desarrolló el fraude de $4 mil millones
Lanzado entre 2014 y 2019 por Ruja Ignatova y Karl Sebastian Greenwood, OneCoin fue promovido como una prometedora inversión en criptomonedas. Con sede en Sofía, Bulgaria, OneCoin Ltd. construyó una red de 3,4 millones de inversores a nivel mundial a través de un agresivo esquema de mercadeo multinivel.
La empresa afirmaba audazmente haber creado una criptomoneda propietaria llamada OneCoin, invitando a los inversores a comprar tokens que aseguraban eran una inversión genuina. Sin embargo, una extensa investigación del Departamento de Justicia reveló que OneCoin, de hecho, no estaba registrado en ninguna blockchain y era un activo fabricado sin presencia real en el mercado.
El rápido crecimiento global de OneCoin dependía de los promotores, personas encargadas de reclutar nuevos inversores. A cambio de depósitos, estos promotores entregaban los llamados tokens, pero no había una infraestructura de criptomonedas legítima respaldando el sistema.
Colapso y consecuencias legales sacuden el mundo cripto
El Departamento de Justicia llamó a OneCoin “uno de los mayores esquemas de fraude global en la historia”. Para 2017, los investigadores descubrieron que Ignatova y su equipo estaban generando monedas falsas utilizando software manipulado, inflando artificialmente el valor percibido de OneCoin, hasta que el esquema finalmente se desmoronó.
El cofundador Karl Sebastian Greenwood se declaró culpable de cargos de fraude electrónico y lavado de dinero en los Estados Unidos en 2022. Los registros mostraron que menospreciaba a sus propios inversores en comunicaciones internas. Mientras tanto, Ruja Ignatova, la llamada ‘Cryptoqueen’ del esquema, sigue prófuga. En junio de 2024, las autoridades anunciaron una nueva recompensa de $5 millones por información que conduzca a su captura.
“Los fundadores de OneCoin le costaron a las víctimas globales más de $4 mil millones al esconderse detrás de una criptomoneda falsa”, declaró Jay Clayton, Fiscal de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York, quien enfatizó que devolver los activos recuperados a las víctimas es una prioridad máxima.
Efectos secundarios para la confianza y regulación de criptomonedas
La magnitud de las pérdidas de OneCoin supuso un duro golpe para la confianza global en activos digitales. Muchos inversores aún no saben cómo acceder al nuevo fondo y qué parte de sus pérdidas podrán recuperar eventualmente.
El proceso de compensación para las víctimas de OneCoin también está siendo observado de cerca como un precedente para casos similares en crypto. Notablemente, en los últimos meses, FTX, otro gran prothacenista, anunció que reembolsaría a los clientes con $6 mil millones inicialmente, y luego un adicional de $2,2 mil millones, sumando un total de $8,2 mil millones tras su bancarrota.
Los expertos sugieren que escándalos como OneCoin y FTX subrayan la urgente necesidad de una regulación más estricta de las criptomonedas, una fuerte protección al inversor y una mayor transparencia en toda la industria.


