Exodus Movement, un proveedor líder de billeteras de criptomonedas y soluciones de phace, ha presentado una demanda en Delaware contra W3C y su CEO, Garth Howat. La demanda busca obligar a W3C a cumplir con sus obligaciones bajo un acuerdo de adquisición de $175 millones firmado el pasado noviembre.
Tensiones durante la adquisición
Según el acuerdo alcanzado a finales de 2023, W3C acordó transferir sus acciones a Exodus. Tras el acuerdo, Exodus extendió un total de $80 millones en préstamos tanto a W3C como a Howat; de esto, $10 millones fueron transferidos directamente a la cuenta personal de Howat. Los documentos de la corte señalan que Howat luego afirmó que este dinero no sería reembolsado.
La presentación alega además que Howat y W3C no han cumplido con los términos del acuerdo y han tomado medidas para interrumpir la transacción. Los registros detallan intentos de W3C, a pesar de la naturaleza vinculante del acuerdo, para retirar activos de la empresa y alterar la composición de su junta directiva.
Cambios de gestión disputados
Según Exodus, hubo planes para retirar millones de dólares de una de las subsidiarias de W3C, lo que plantea interrogantes sobre el cumplimiento de los términos del acuerdo. Durante estos esfuerzos, se alega que documentos oficiales presentados a agencias gubernamentales tuvieron sus fechas cambiadas retroactivamente.
Además, la demanda acusa a la administración de W3C de despedir a toda la junta, incluido el CEO y el CFO de su principal subsidiaria, e intentar reemplazarlos con colaboradores cercanos. Estos movimientos, argumenta Exodus, violan directamente las disposiciones vinculantes del acuerdo de adquisición.
Garth Howat ha declinado responder a consultas sobre estas alegaciones. Actualmente no hay declaración de W3C sobre si emitirá una respuesta formal.
W3C opera a través de empresas como Baanx y Monovate, que se especializan en tarjetas de phace de cripto y gestión de activos digitales. Estas compañías han contribuido a importantes proyectos como el programa de tarjetas Crypto Life, que colabora con actores globales incluidos Mastercard y MetaMask.
Exodus, cofundada y dirigida por el CEO JP Richardson, es conocida por sus plataformas que facilitan el almacenamiento seguro y la transferencia de una amplia gama de activos digitales. Abordando la disputa legal, Richardson señaló que el acuerdo con W3C es vinculante y debe ser plenamente honrado en todos sus términos.
JP Richardson comentó: “Tenemos un acuerdo vinculante con W3C y esperamos su implementación total. Confiamos en nuestra hoja de ruta y estamos seguros de que este asunto se resolverá rápidamente”.
Esta maniobra legal de alto riesgo marca una escalada significativa en las tensiones entre las dos empresas de finanzas digitales. La presentación judicial de Exodus señala su disposición a buscar la ejecución si W3C no cumple con sus responsabilidades contractuales.
El resultado de esta disputa podría impactar las colaboraciones en curso en el sector de phaces digitales y posiblemente establecer un precedente para futuras adquisiciones que involucren a empresas de criptomonedas.
Los observadores del mercado están atentos a medida que el poder judicial de Delaware asume el caso, con posibles implicaciones para el panorama más amplio de la gestión de activos digitales y fintech.


