WLFI, una compañía de criptomonedas parcialmente propiedad del ex presidente estadounidense Donald Trump y miembros de su familia, ha enfrentado un renovado escrutinio tras su reciente colaboración empresarial. La compañía enfrenta una nueva investigación después de que se supo que individuos previamente involucrados en su última asociación estaban sujetos a sanciones de EE.UU. y Reino Unido.
Asociación con AB DAO y conexiones históricas
Fundada en septiembre de 2024, WLFI anunció recientemente la integración de su stablecoin vinculada al dólar estadounidense, USD1, con AB DAO, una plataforma de blockchain con sede en el sudeste asiático. Justo antes de que se revelara esta asociación, surgió que varias personas del Grupo Prince, una entidad bajo sanciones de EE.UU. y Reino Unido, estuvieron involucradas en un proyecto de resort respaldado por AB DAO. Aunque la participación del Grupo Prince no fue directamente con WLFI, la colaboración en curso atrajo la atención sobre la compañía.
El Grupo Prince opera extensamente en Camboya y es descrito por las autoridades estadounidenses como un sindicato criminal internacional. Su fundador, Chen Zhi, junto con ciertos asociados, enfrentó acusaciones significativas de fraude y fue sancionado a finales de 2023. Los informes indican que estas personas participaban activamente en el proyecto de resort promovido por AB DAO hasta hace solo unas semanas; se informó que fueron removidos de la iniciativa tras la imposición de sanciones.
Declaraciones de WLFI y prácticas de diligencia debida
WLFI sostiene que realizó todas las verificaciones necesarias antes de entrar en esta reciente colaboración. En una declaración pública, la compañía enfatizó que no tiene relaciones ni vínculos con personas sancionadas.
En comentarios al The Times, WLFI afirmó que no tiene vínculos con individuos sujetos a sanciones.
A pesar de estas garantías, han surgido preguntas sobre los procedimientos de WLFI para elegir socios y supervisar el cumplimiento en sus acuerdos comerciales. A principios de este año, medios de comunicación informaron que una empresa respaldada por el Asesor de Seguridad Nacional de los EAU, el jeque Tahnoon bin Zayed Al Nahyan, adquirió un 49 por ciento de participación en WLFI por $500 millones, justo antes del posible retorno de Trump al cargo. Esta transacción atrajo la atención sobre los estándares de gobernanza de la compañía y las influencias externas.
Los analistas señalaron que la escala de la inversión respaldada por los EAU es sin precedentes en la política estadounidense, generando preocupaciones sobre el potencial de conflictos de interés. La Casa Blanca, sin embargo, emitió declaraciones indicando que no había evidencia de irregularidades en relación con la transacción.
Sin embargo, la reciente asociación con AB DAO y los vínculos indirectos con partes sancionadas han intensificado la discusión sobre los mecanismos de supervisión de WLFI y su transparencia en transacciones internacionales.
Un informe reciente de The Times no encontró conexión directa entre WLFI y el Grupo Prince, pero destacó que las preguntas sobre la asociación y los procesos de evaluación persisten.
Se espera que WLFI emita más aclaraciones en el periodo venidero, particularmente en cuanto a sus políticas de seguridad y estándares de cumplimiento legal.


