El presidente de la Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU. (SEC), Paul Atkins, ha señalado una posible revisión de las regulaciones de valores existentes a la luz de la rápida adopción de los mercados financieros basados en blockchain y la creciente influencia de la inteligencia artificial en las finanzas. Hablando en la AI+ Expo en Washington, Atkins destacó que las empresas de activos digitales están trasladando cada vez más sus procesos de negociación y liquidación a infraestructuras blockchain, haciendo que las reglas del mercado tradicional sean insuficientes para satisfacer las necesidades en evolución.
Los marcos tradicionales chocan con la realidad del blockchain
Atkins explicó que las regulaciones de valores actuales fueron construidas en torno a jugadores de mercados convencionales como corredores, bolsas y cámaras de compensación. Sin embargo, en las plataformas emergentes de blockchain, un único protocolo de software puede asumir muchos roles de intermediarios a la vez. Destacó cómo los sistemas de negociación en cadena, marcos de liquidación basados en blockchain, aplicaciones financieras automatizadas y bóvedas de criptomonedas ahora difuminan las líneas entre las instituciones clásicas y los nuevos modelos impulsados por la tecnología.
Atkins también reflexionó sobre el mandato de su predecesor, Gary Gensler, observando que mientras Gensler reconoció estos cambios tecnológicos, la SEC bajo su liderazgo se enfocó más en las bolsas centralizadas y su consolidación de funciones, un enfoque que a menudo se ejecutaba a través de acciones de cumplimiento y demandas.
Un protocolo puede ejecutar transacciones, gestionar colateral, dirigir liquidez, habilitar estrategias de negociación basadas en bóvedas y completar todo el proceso de manera autónoma.
Él enfatizó que “las estructuras de mercado en cadena ahora frecuentemente combinan características tanto de finanzas tradicionales como descentralizadas,” y argumentó por un proceso regulatorio transparente y claro para abordar cómo estos modelos híbridos deberían ser tratados bajo las reglas existentes.
La SEC explora nuevos enfoques y análisis caso por caso
Las declaraciones de Atkins señalan un claro alejamiento de la postura anterior de la SEC centrada en el cumplimiento. Durante la administración de Trump, la SEC había introducido varias directrices, exenciones legales y declaraciones públicas para reducir la incertidumbre legal para las empresas de activos digitales, un esfuerzo que reflejaba una postura regulatoria más colaborativa.
Atkins señaló que las posibles actualizaciones regulatorias están estrechamente vinculadas al uso creciente de sistemas automatizados impulsados por IA en finanzas. Indicó que los algoritmos de inteligencia artificial se están integrando rápidamente en la toma de decisiones y la transferencia de valor a través de los mercados, integrándose estrechamente con los sistemas blockchain.
La SEC debe evitar encajar a la fuerza las tecnologías emergentes en regulaciones obsoletas; nuestro trabajo es establecer reglas claras y gestionar el proceso de forma justa, no designar ganadores de antemano.
Agenda regulatoria y colaboración con el Congreso
Atkins subrayó además que estos cambios no se limitan solo a los avances tecnológicos; el Congreso debe establecer un marco regulador claro para los mercados de criptomonedas. Iniciativas como la Ley CLARITY contemplan dividir la supervisión de los activos digitales entre la SEC y la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos (CFTC), un enfoque diseñado para reducir la incertidumbre del mercado y el riesgo legal.
La SEC sigue siendo la autoridad principal responsable de la regulación del mercado y la protección de los inversores en los Estados Unidos. La dirección propuesta por Atkins es vista como un importante punto de inflexión, que sugiere que la regulación debe avanzar a la par con el progreso tecnológico.


