El protocolo de finanzas descentralizadas Aave ha presentado una demanda en un tribunal federal de los Estados Unidos, buscando evitar la transferencia de aproximadamente $71 millones en fondos criptográficos congelados a presuntas víctimas vinculadas a Corea del Norte. Esta acción legal sigue a un importante ciberataque que involucró a rsETH en Arbitrum el mes pasado, después de lo cual estos activos fueron congelados para prevenir salidas ilícitas. El caso ha reavivado el debate dentro de la comunidad de Arbitrum y marca un nuevo capítulo en la disputa.
El argumento legal de Aave
Aave, reconocido como una de las plataformas de préstamos más utilizadas en DeFi global, argumenta que existe para proteger los activos de los usuarios. A través de sus abogados, la compañía presentó una petición al Distrito Sur de Nueva York, solicitando que el tribunal revoque una orden judicial entregada al Arbitrum DAO. La empresa mantiene que los activos congelados no pertenecen a Corea del Norte, sino a usuarios individuales que utilizan el protocolo Aave.
Aave además afirma que la intervención continua amenazaría no solo su propio ecosistema, sino que también causaría un daño significativo en todo el mercado DeFi.
“El ETH congelado pertenece enteramente a usuarios terceros no relacionados. El simple hecho de que los activos hayan pasado temporalmente por las manos de ladrones no altera la propiedad legal,” enfatiza la petición, argumentando que los vínculos con actores norcoreanos siguen sin estar comprobados y se basan solo en informes mediáticos no verificados.
La petición también señala que las acusaciones que vinculan el ataque a actores norcoreanos provienen de especulaciones en lugar de evidencia confirmada.
Antecedentes y desarrollos de la demanda
Durante el ataque de abril, los perpetradores explotaron activos rsETH que estaban sub-colateralizados o no valorados adecuadamente como garantía, resultando en la retirada ilícita de aproximadamente $230 millones en ETH del protocolo Aave. De esta cantidad, una porción significativa fue congelada por el consejo de seguridad de Arbitrum, con planes de devolver fondos a los usuarios afectados.
Central a la demanda está la cuestión de si los activos criptográficos incautados pueden considerarse propiedad de los cibercriminales, incluso si solo controlaron los activos brevemente.
Los demandantes hacen referencia a una serie de fallos de compensación que suman $877 millones otorgados en casos anteriores contra Corea del Norte. También argumentan que se cree ampliamente que los atacantes están vinculados al Grupo Lazarus, una entidad cibernética norcoreana, y por lo tanto creen que el ETH congelado debería ser transferido como compensación a las víctimas.
El equipo legal de Aave contraargumenta que esto violaría principios fundamentales de propiedad, arriesgando un daño injusto a usuarios inocentes de la plataforma.
Implicaciones para el sector DeFi
Aave insta al tribunal a levantar inmediatamente o, al menos, suspender la orden de restricción mientras continúan los procedimientos legales. Según el protocolo, la inaccesibilidad prolongada de estos activos en Arbitrum podría desencadenar escasez de liquidez en DeFi, provocar retiros masivos de fondos y llevar a pérdidas permanentes de usuarios.
El resultado de esta demanda podría tener consecuencias en todo el sector. Si los tribunales permiten que los activos criptográficos recuperados sean distribuidos a acreedores, aparte de las víctimas directas, complicaría las operaciones de rescate futuras y reduciría significativamente las opciones de gestión de crisis durante tales eventos en la industria DeFi.


