La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, argumentó en el Foro Bancario celebrado en Madrid que los stablecoins vinculados al euro emitidos por el sector privado no son necesarios para Europa. A pesar de la posición dominante de los stablecoins basados en el dólar estadounidense en el mercado, Lagarde enfatizó que Europa debería priorizar el desarrollo de infraestructura de phaces tokenizada respaldada por el dinero del banco central, en lugar de copiar el modelo de Estados Unidos.
Debate sobre el stablecoin en euros y el panorama actual del mercado
El mercado de stablecoins ha crecido rápidamente en los últimos años. Hoy en día, los stablecoins respaldados por el dólar estadounidense representan alrededor del 98 por ciento de este mercado, con empresas como Tether y Circle liderando el campo. Aunque Lagarde reconoció las ventajas tecnológicas que ofrecen los stablecoins, señaló que beneficios similares podrían lograrse dentro de infraestructuras respaldadas por bancos centrales y advirtió sobre los posibles riesgos para la estabilidad financiera. Mientras tanto, el debate sobre la digitalización de la moneda europea se ha acelerado.
El volumen del mercado ha reportado un aumento de $10 mil millones a $310 mil millones en los últimos seis años. El hecho de que una gran mayoría de la liquidez se concentre en una sola moneda y en solo dos empresas privadas—Tether y Circle—representa una amenaza notable para la estabilidad financiera europea.
Movimiento del consorcio Qivalis y advertencias de Lagarde
En medio de estos desarrollos, el consorcio Qivalis, que incluye 12 bancos europeos líderes como ING, BBVA, BNP Paribas, Danske Bank y UniCredit, ha anunciado un nuevo stablecoin basado en euros emitido de forma privada. El stablecoin está diseñado como una respuesta a los riesgos de una mayor dolarización que impacta a Europa. Jan-Oliver Sell, CEO de Qivalis, enfatizó que sin un euro con suficiente liquidez disponible en blockchain, el dólar estadounidense seguirá siendo la única alternativa viable para transacciones digitales en Europa.
“Si no hay un euro fuerte en cadena, la única opción será el dólar estadounidense. Esto representa un riesgo real para la soberanía financiera y digital de Europa,” advirtió el CEO de Qivalis, Jan-Oliver Sell.
Por su parte, Lagarde subrayó que los stablecoins podrían infligir daños significativos al sistema financiero durante periodos de inestabilidad. Citando la desvinculación temporal del stablecoin USDC de Circle durante el colapso del Silicon Valley Bank del año pasado, sugirió que el uso generalizado de los principales stablecoins podría dar lugar a nuevos ciclos de riesgo para el mercado en general.
Lagarde señaló además que si las empresas emisoras de stablecoins operan fuera del sector bancario, los retiros masivos podrían desencadenar turbulencias en los mercados de activos clave.
Hoja de ruta de Europa: Euro digital y regulación
La presidenta Lagarde declaró que la proliferación de stablecoins basados en el euro en Europa es esencial para preservar la autonomía monetaria del continente. También enfatizó que Europa debe acelerar el desarrollo de su propia infraestructura digital para seguir siendo influyente en un mundo que se digitaliza rápidamente.
“Europa debe promover sus stablecoins basados en el euro; de lo contrario, la creciente dolarización y la pérdida de soberanía monetaria en el ámbito digital son inevitables,” afirmó Christine Lagarde.
La presidenta del BCE explicó que una infraestructura pública permitiría a los stablecoins y otros instrumentos financieros similares operar bajo la garantía del banco central. Esto ayudaría a salvaguardar la estabilidad financiera de Europa y a mantener su autoridad regulatoria.
A finales del año pasado, el BCE anunció un objetivo para 2029 para lanzar un euro digital, con fases de preparación y piloto que podrían comenzar en 2027. Se espera que los marcos legales necesarios para el lanzamiento se finalicen para 2026.


